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“Trapa” localiza viejas fórmulas para elaborar el turrón de chocolate

sábado, 15 de noviembre de 2014

Cuentan los expertos que la pasión eclesiástica española por el cacao ya se muestra desde los primeros albores del siglo XVI a ambos lados del Atlántico.  Las primeras fórmulas de elaboración fueron traídas a España ya desde sus orígenes. La fama de los mejores chocolates se la llevó la orden cisterciense, que tras la reforma de la Trapa, puso en marcha la que sería la primera fábrica de chocolate en estancias del Monasterio de Poblet, en la actualidad denominada la chocolatería. Fue costumbre de los eclesiásticos regalar chocolate a sus benefactores y de ello da cuenta en sus Avisos en 1892 don Jerónimo de Barrionuevo.

Y hete aquí que en diciembre de 1891 los monjes trapenses  inauguraron la fábrica situada en la localidad palentina de Dueñas, que en el verano de 2013 la familia Fernández-Calvo adquiría tras casi dos años en concurso de acreedores.
Durante este tiempo la chocolatera, la nueva empresa que surgió tras la correspondiente venta de la unidad productiva denominada Europraliné, ha conseguido apuntalar de nuevo sus cimientos hasta el punto de triplicar su producción y encaminar sus productos, no sólo en el mercado nacional sino también en el internacional, con grandes expectativas en Oriente Medio, Asia (los mercados de China y Japón ya son una realidad) e Israel, por citar algunos ejemplos.

Pero en este trayecto de año y medio aproximadamente, un nuevo descubrimiento ha venido a endulzar, y nunca mejor dicho, los proyectos productivos de Europraliné: la localización en los sótanos de la factoría de viejos documentos manuscritos que incluyen las fórmulas que utilizaban los antiguos maestros chocolateros. «De todos es sabido que la relación de la producción de chocolate con los monjes trapenses data de hace 123 años. Son documentos, sin que aparezca la firma del autor, que fueron localizados de manera casual y que incluyen fórmulas con bastantes décadas de antigüedad», explicaba a este periódico el director general de Europraliné-Trapa, Carlos Monzón.

El redescubrimiento de las fórmulas ha posibilitado que la empresa chocolatera haya puesto en circulación un auténtico turrón de chocolate sin aditivos, con ingredientes de la época y totalmente natural. Según Carlos Monzón, la base del producto está compuesta con la fórmula del chocolate, mezclado con pasta o crema de avellanas o almendras y frutos secos enteros al 25 por ciento. «Se trata de un chocolate con textura y, por ejemplo, en la última feria de Naturpal celebrada en la capital palentina constituyó todo un éxito», recordaba al respecto Monzón.

Este descubrimiento ha posibilitado que Europraliné-Trapa haya lanzando una nueva línea de producción junto con los solubles, bombones, cremas y los derivados exclusivos para el mundo infantil, que no es fácil, y todo ello a precios asequibles, «en definitiva, tocar todos los aspectos del mundo del chocolate», según indica el responsable de la empresa eldanense.
El director general de Europraliné-Trapa, Carlos Monzón, volvió a recordar que  tienen «un plan industrial importante para reflotar la parte de maquinaria e instalaciones» donde ya se han incorporado equipos nuevos y se han recuperado las condiciones de otros existentes. A esto se suma la adecuación a los gustos cambiantes del mercado para lo que es necesario «adaptar las instalaciones a nuevos modelos y nuevos formatos».

La chocolatera triplica la producción

La familia Fernández Calvo, de raíces palentinas y propietaria desde el verano de 2013 de Europraliné-Trapa, anunció justo hace un año que tenía intención de invertir cerca de 10 millones de euros en la planta de Dueñas de la empresa chocolatera, con el objetivo de recuperar la calidad y el servicio prestado por la fábrica.

El propio director general, Carlos Monzón, remarcó en su momento que «la marca es Trapa y el corazón de Trapa es Europraliné»,  por lo que ambas identidades irían unidas bajo una nueva imagen donde el logo está formado por dos vocales A que unidas forman una tercera, con el color naranja por bandera.
Y se mostraba optimista al recordar que «todos los días hay oportunidades nuevas y no vamos a dejar ninguna atrás», como son los pedidos procedentes de China, Estados Unidos, Oriente Medio o África y, ante cualquier adversidad, «no va a haber muro que no podamos derribar con el gran equipo con el que contamos».
Dicho y hecho. Porque en prácticamente año y medio de nueva singladura la firma asentada en Dueñas ha logrado triplicar la producción y, lo que es más importante, ha recuperado al cien por cien la confianza del sector. «La cifra de negocio se ha multiplicado por tres en este periodo de tiempo. El mercado nos ha dado un voto de confianza, al igual que las grandes cuentas nacionales e internacionales», manifestó al respecto Carlos Monzón.

Para ello, la chocolatera eldanense también ha triplicado su equipo comercial en toda España y los productos de Europraliné-Trapa ya se encuentran en las grandes distribuidoras (17 en Castilla y León, en el Levante, en Madrid, en el País Vasco y Galicia).
La empresa palentina tiene como objetivo, a partir de la próxima campaña, crecer a un ritmo del 30 por ciento a nivel nacional, teniendo en cuenta que el sector chocolatero subió durante el 2013 una media del cinco por ciento (en EEUU el incremento en este periodo fue del ocho por ciento). Además, a nivel internacional las expectativas para la empresa agroalimentaria con sede en Dueñas son ambiciosas. Diario Palentino ya dio cuenta hace un año de que la entrada en China era un hecho.
«Los contactos con las distribuidoras a través de los mercados de Beijing y Shangai se han multiplicado para que los productos con la marca Trapa estén en circulación», comentaba al respecto Carlos Monzón.
Pero no sólo es el chino; el mercado japonés ya es una realidad (la empresa palentina confecciona  tabletas en flow back etiquetadas en japonés), así como el polaco, el portugués o el israelí, donde la presencia de productos palentinos se ha multiplicado por cinco.
Además, Europraliné-Trapa también ha querido incidir en los productos con formatos de impulso, dedicados especialmente al público infantil, con sabores especiales, sin gluten y a precios asequibles.

La Feria SIAL 2014, celebrada entre los días 19 y 23 de octubre en París, ha supuesto también un auténtico espaldarazo para los productos con la marca Trapa. El stand de la empresa palentina recibió durante esos días más de 600 visitas «y ese es un número considerable porque este certamen francés es uno de los más importantes que se celebran en Europa y que tienen su repercusión en Asia y Oriente Medio», recordaba Monzón.

Europraliné-Trapa, a nivel de producción ya se encuentra (sin que haya comenzado la temporada oficialmente) por encima de la campaña de 2013, con una estimación para 2014 de una producción de 1.200 toneladas de chocolate, frente a las 500 del pasado ejercicio. Actualmente, cuenta con una plantilla de un centenar de trabajadores entre fijos y fijos discontinuos o temporales contratados especialmente para el inicio de campaña.
«Con el gran esfuerzo realizado, estamos todos realmente ilusionados, desde la dirección, hasta el departamento comercial, pasando por la administración y los trabajadores. Formamos un gran equipo con una visión de futuro realmente optimista», señalaba Carlos Monzón.

 

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