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El desconocimiento nutricional sobre el pan

sábado, 27 de agosto de 2016 Comments off

El desconocimiento nutricional sobre el pan se refleja en los últimos datos de consumo

El último informe sobre consumo publicado por el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente revela que el consumo de pan en España ha descendido durante 2015 un 2,5 % respecto al año 2014. Con ello, nos alejamos cada vez más de los 25 gramos de fibra recomendados al día así como del consumo de 250 gramos de pan diario que aconseja la Organización Mundial de la Salud.

Según este informe, los hogares españoles destinan a la compra de pan el 5,64 % de su gasto en alimentación y bebidas, lo que representa un gasto medio por persona y año de 84,78 € y un total de 35,15 Kg por persona. El perfil de los hogares que más pan ingieren son los formados por retirados (22,5 %), le siguen los hogares formados por parejas con hijos de edad media (19,3 %) y los hogares formados por parejas con hijos mayores (15,3 %).

La Rioja (45,18 Kg/per cápita), Galicia (43,85 Kg/per cápita) y Navarra (43,04 Kg/per cápita) son las comunidades autónomas con un perfil más alto de consumo de pan por persona; al contrario que la Comunidad de Madrid y ambos archipiélagos.

Entre los motivos de este descenso podría encontrarse el desconocimiento y las falsas creencias que giran en torno a este alimento y que quedan patentes en el último estudio científico llevado a cabo por la Universidad Complutense de Madrid sobre hábitos alimentarios.

¿Por qué desciende el consumo de alimentos que abanderan nuestra dieta mediterránea?

A menudo se piensa que el principal componente del pan son hidratos de carbono pero no somos conscientes de que también contiene cantidades significativas de fibra, vitaminas del grupo B, minerales y proteínas. Por ello, es un aliado perfecto para cubrir los requerimientos nutricionales y energéticos que nuestro organismo necesita.

El pan ha sido un alimento que durante mucho tiempo ha generado ciertas discrepancias sobre si engorda o no además de otras falsas creencias. En ocasiones nos olvidamos de que para disfrutar de una dieta equilibrada lo más aconsejable es ingerir todo tipo de nutrientes entre los que los hidratos de carbono juegan un papel imprescindible.

Los motivos por los que no debemos excluir el pan y los cereales

En nuestro país, la frecuencia con la que se deben consumir los diferentes grupos de alimentos se aleja de las pautas marcadas en las guías alimentarias. Concretamente, en los últimos años el patrón de consumo de la sociedad española ha cambiado, siendo frecuente encontrar un consumo excesivo de proteínas y grasas (especialmente saturadas) mientras que, los hidratos de carbono, se toman en cantidades inferiores a las aconsejadas. Pero además, también es frecuente encontrar ingestas deficitarias de fibra (no llegamos a los 25 gamos de fibra diaria recomendada) y, de diversas vitaminas y minerales, que se han asociado a diversos perjuicios para la salud; por lo que aproximar la dieta al ideal teórico, aumentando el consumo de verduras y hortalizas, así como de cereales, puede ser una pauta dietética útil en la mejora de la situación nutricional y sanitaria de la población.

Por otro lado, se ha demostrado que los adultos que consumen menos de dos raciones diarias de pan tienen un perfil calórico más desequilibrado, con un mayor aporte calórico por parte de los lípidos, y un menor aporte de energía procedente de los hidratos de carbono.

En cuanto a su aporte calórico, el último estudio de la Universidad Complutense de Madrid constata que, hay un mayor porcentaje de personas con sobrepeso en el grupo de adultos estudiados que habitualmente come menos pan (posiblemente debido a que las personas con sobrepeso estén restringiendo el consumo de este alimento) al considerar, de forma más frecuente, que el pan engorda. Este tipo de datos pone de relieve que existe un desconocimiento importante relativo a la cantidad diaria que se debe consumir de cereales y de pan, y de sus beneficios saludables.

Fuente: Pastry Revolution

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El pan en el menú diario de los restaurantes

sábado, 26 de septiembre de 2015 Comments off

‘Pan Cada Día’ exige que el sector hostelero no se olvide de este producto que está dentro del PVP

La situación económica de nuestro país en los últimos años ha generado cambios en los hábitos de la sociedad en muchos aspectos pero, sobre todo, en la alimentación de aquellas personas que no pueden ir a su casa a comer diariamente.

La renta per cápita disponible es hoy en día menor y muchas personas no tienen más remedio que prepararse la comida la noche anterior en su domicilio y llevársela al trabajo en los famosos “tuppers”. Sin embargo, hay determinados colectivos que han podido mantener su nivel de vida y siguen comiendo en los restaurantes que existen cerca de su empresa. En estos casos, ellos no han cambiado sus hábitos, pero la crisis económica ha modificado las costumbres de los restaurantes, que han sufrido la crisis porque tienen menos clientes y tratan de mantener sus márgenes de rentabilidad, luchando en muchos casos por la supervivencia del establecimiento.

En este sentido, no es raro encontrar restaurantes que han optado por eliminar de sus menús diarios el pan que acompañaba antes de la crisis a los primeros y segundos platos, sin disminuir el Precio de Venta al Público (PVP) que cobran por el servicio prestado. Solamente lo ofrecen cuando el comensal lo solicita expresamente.

Desde la campaña ‘Pan Cada Día’ queremos llamar la atención sobre este hecho y recordar que el pan es un producto básico en una dieta equilibrada, pilar fundamental del patrón alimentario Mediterráneo, que esta semana promueve el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente con diversos actos por toda España. Los expertos recomiendan incluir este producto en nuestra alimentación, ya que aporta hidratos de carbono, vitaminas del grupo B, fibra dietética, minerales y proteínas necesarias para nuestro organismo.

En este sentido, Felipe Ruano, presidente de ASEMAC y en representación de la campaña ‘Pan Cada Día’, afirma que “es necesario que los restaurantes que han eliminado el pan de sus menús diarios vuelvan a incorporarlo por lo que aporta a nuestra alimentación y porque es un producto que se paga dentro de lo que es el precio unitario de cada menú”.

Asimismo, ‘Pan Cada Día’ anima a los consumidores a que, cuando el camarero de un restaurante no les ofrezca pan con el menú del día, se lo exijan; ya que su consumo les ayudará a conseguir una alimentación más saludable y equilibrada.

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El pan en las dietas milagro

viernes, 4 de septiembre de 2015 Comments off

Los conceptos y opiniones que se tienen sobre los alimentos han variado a lo largo del tiempo pasando de ser muy valorados a ser denostados o aborrecidos, incluso en los mismos lugares de donde son originarios. Alimentos que eran considerados imprescindibles pasaban, al cabo del tiempo, a ser eliminados de la dieta por motivos religiosos, culturales, místicos o, simplemente, por moda. También ocurre en sentido inverso. Si buscamos un ejemplo claro, lo encontramos en lo sucedido con el aceite de oliva en los años 70. Este alimento, que está íntimamente unido a la cultura y costumbres mediterráneas, fue calificado como poco recomendable, siendo sustituido por otros aceites vegetales. Años después, gracias a la publicación de los conocimientos científicos sobre sus propiedades nutricionales, su prestigio se fue recuperando, al mismo tiempo que lo hacía su consumo. Algo parecido ha pasado con el pan.

Para Rosa García Alcón, dietista-nutricionista, secretaria de la Sociedad Española de Dietética y Ciencias de la Alimentación (Sedca), es interesante preguntarse de dónde procede la opinión que achaca al pan una cualidad que no posee.

Posiblemente, la falsa creencia de que el pan engorda tiene su origen en las ‘dietas milagro’ (Atkins, disociada, Dunkan, etc.) cuyo fundamento se basa en reducir drásticamente la ingesta de hidratos de carbono eliminando el consumo del pan, y también de frutas, arroz, pastas, patatas y legumbres. Con estas restricciones se trastoca la proporción adecuada de nutrientes que recomienda una presencia de hidratos de carbono en la dieta entre el 45 – 60%; mientras que las proteínas deberían representar el 15% y los lípidos (grasas) no superar el 35% si se utiliza aceite de oliva como grasa de cocción y aliño. Lógicamente, en las dietas en las que se eliminan los alimentos ricos en hidratos de carbono, la proporción de los nutrientes se ve alterada sustancialmente, primando el consumo de proteínas y/o grasa.

Los que defienden este tipo de dietas argumentan que son más fáciles de realizar porque no hay limitación en los alimentos “permitidos”, no hay que pesarlos; es decir que se pueden comer ad libitum y, según ellos, no se pasa hambre. En la práctica se demuestra que es justamente lo contrario: son dietas repetitivas y cansan antes, provocan desequilibrios en la ingesta de nutrientes, causan dolores de cabeza, estreñimiento y agotamiento, además de ser potencialmente peligrosas para personas con diabetes, patología renal o hepática, hiperlipidemia o hipertensión.

La publicidad engañosa de este tipo de dietas ha ido formando la idea en la opinión pública de que los alimentos que prohíben son los que  “engordan” y por tanto, es mejor evitarlos incluso cuando no se necesita adelgazar. “Conviene recordar que el pan es considerado un alimento básico que forma parte de nuestras costumbres gastronómicas desde la antigüedad y ha proporcionado la energía necesaria para subsistir en situaciones muy difíciles”, asevera Rosa García. Por otra parte, a pesar de que el consumo de pan bajó en las últimas décadas, los índices de sobrepeso y obesidad no han dejado de subir. Por lo tanto, no parece plausible achacarle la responsabilidad de que engorda.

Para lograr el peso apropiado y mantenerlo existe una alta evidencia científica de que el método adecuado se basa en realizar una dieta baja en calorías, aumentar la actividad física y realizar terapia del comportamiento. Así lo señala la ‘Guía del tratamiento del sobrepeso y la obesidad en adultos’, editada por varias asociaciones de salud de Estado Unidos. Las recomendaciones del consumo energético diario dependen del sexo, edad, estatura y actividad física.

Una dieta hipocalórica, que mantenga la proporción de los nutrientes, no debe eliminar los alimentos que aportan hidratos de carbono sino ajustar las cantidades de todos lo que se consuman para obtener la reducción calórica buscada (en general 300 a 500 kcal menos). Es conveniente recomendar una mayor presencia de alimentos de origen vegetal como verduras, frutas, legumbres y cereales, mejor si son integrales, además de utilizar técnicas culinarias como el asado, el vapor o la plancha. Por tanto, resulta evidente que no es necesario, ni saludable, eliminar el consumo de pan, como demuestran varios estudios publicados en los últimos años.

Desde el punto de vista dietético, para Pan Cada Día, el objetivo fundamental de una dieta debe ser la adquisición de hábitos alimenticios saludables, base fundamental para recuperar y preservar la salud, no solo el peso.

Fuente: Qcom.es

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Reparte el pan y ¡no te olvides de la cena!

sábado, 22 de agosto de 2015 Comments off

El tópico de que el pan engorda es un falso mito que los estudios científicos existentes han demostrado fehacientemente que no es cierto y, por tanto, no está justificado que se elimine de las dietas de adelgazamiento.

Y es que, como cualquier alimento, el pan contiene nutrientes, como los hidratos de carbono, vitaminas del grupo B, minerales, fibra y proteínas, que hacen indispensable este producto para conseguir una dieta equilibrada.

Cada 100 gramos de pan contienen 250 kcal, cantidad que resulta insignificante en la dieta de un adulto que ha de aportar entre 2.000 y 2.500 calorías dependiendo de la actividad física, la edad y el sexo de cada uno.

A lo largo del día, el cuerpo demanda energía, la cual, en su mayoría proviene de los hidratos de carbono, sin ellos no podríamos sobrevivir, ya que son los que ponen en marcha nuestro organismo, contribuyen al mantenimiento de la actividad muscular e influyen en el buen funcionamiento del intestino. Así el pan, que supone la fuente de carbohidratos complejos más extendida en el marco de la Dieta Mediterránea, es una buena opción para añadirlo a nuestro consumo diario, incluido en la cena.

En el caso de las dietas de adelgazamiento no existe una fórmula mágica; la ingesta ha de ser menor que el gasto de calorías. La combinación de una dieta equilibrada con la práctica regular de deporte es la receta del éxito y la clave de una buena salud.

En este sentido, no es científicamente correcto atribuirle al pan más “poder engordante” que a otros alimentos, ya que saliéndose de esta sencilla ecuación (deporte más dieta equilibrada) es fácil ganar peso.

Es por esto, que el reparto de los alimentos durante la jornada diaria ha de hacerse de una forma equilibrada y, teniendo en cuenta el gasto energético que queda por delante en función de la hora del día y de la actividad. Los especialistas aconsejan tomar entre cinco y seis raciones de hidratos de carbono distribuidas a lo largo de todo el día.

Para José Antonio López Gómez, presidente de la Asociación de Dietistas Nutricionistas de Galicia, “el pan está compuesto en un 52% de almidón, y por tanto, por hidratos de carbono de lenta absorción. Este tipo de carbohidratos liberan energía más rápidamente prolongando la sensación de saciedad, lo cual hace que disminuya las ganas de ingerir más alimento”.

¿Por qué es bueno cenar con pan o incluirlo en la dieta? Precisamente, la alimentación española actual tiende a alejarse de los principios de la dieta mediterránea, una de las maneras de alimentarse más sabrosa y saludable del mundo.

La dieta mediterránea, y no está de más señalarlo, se relaciona con un menor riesgo cardiovascular, de padecer ciertos tipos de cáncer y enfermedades neurodegenerativas. Asimismo, la dieta mediterránea contribuye, cuando se sigue adecuadamente, a mantener un peso correcto. Y lo cierto es que los españoles consumen alrededor de un 40% de las calorías de su dieta en formas de carbohidratos, cuando debería de alcanzar el 50% de las mismas. Es decir: no hay motivo justificado para eliminar el pan de la cena y, antes al contrario, lo que necesitamos es ingerir menos grasas y proteínas de origen animal y más productos de origen vegetal como los cereales y su derivado estrella: el pan.

La cocción y la acción de la levadura sobre la harina hacen que los carbohidratos naturalmente presentes (almidón en buena parte), sean más digeribles y podamos aprovechar mejor el resto de sus nutrientes (vitaminas del grupo B, especialmente).

Afortunadamente, en la actualidad hay una gran diversidad de panes a disposición del consumidor. Sería buena idea incorporar en la cena una ración de pan integral para añadir fibra y antioxidantes en nuestra alimentación, otros elementos claves de una dieta saludable que el plan puede aportarnos.

La campaña “Pan Cada Día” aboga por una alimentación equilibrada como pilar básico de una buena calidad de vida. Para ello, en esta ocasión queremos ayudar a comprender como el reparto de los alimentos influye en el peso pero determina el mismo.

Descargar nota de prensa

Fuente: Pan cada día

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¿Quieres adelgazar? Pues no dejes de comer pan nunca

viernes, 7 de agosto de 2015 Comments off

Suele ser la primera consecuencia de cada dieta: adiós al pan. Pero esto es un error. ¿Por qué? Porque te quedas sin energía, la sensación de hambre es permanente, estás triste, tienes más posibilidades de tener diabetes… Estas son 8 razones contundentes para no erradicar el (buen) pan de tus comidas.
El pan vive en una constante paradoja. Por un lado, hay un esfuerzo general en apartarlo del día a día porque, tradicionalmente, se piensa que engorda y las dietas bajas en hidratos de carbono le han señalado como enemigo principal. Por otro lado, está viviendo una época dorada que le ha elevado a la categoría de producto ‘gourmet’ gracias a la labor y predicamento de nuevas panaderías que se esfuerzan por recuperar todo lo bueno que tiene lo viejo.

¿Otra paradoja? Sí, pero no. Este movimiento es justo lo que une a las dos posiciones encontradas porque tiene su raíz en las bondades del pan. Esto es: el buen pan –el que se amasa y se hornea con harinas sin refinar y masa madre– es fundamental e irreemplazable en toda dieta equilibrada. Es más, incluso cuando lo que se quiere es adelgazar y no solo mantenerse en un peso saludable. Por eso hay que comer pan. Pan del bueno, pan del que no es prefabricado y del que se cocina con cariño.

Pero como es probable que queden muchos irreductibles que se niegan, a priori, a introducirlo en su dieta diaria he aquí una lista con las ocho cosas que pasan si dejas de comerlo.

1. Cuando reduces la ingesta de hidratos de carbono notas que pierdes peso y a una velocidad considerable. Pero, ojo, no estás perdiendo grasa. Lo que estás perdiendo es agua. Y esto no es solo muy poco sano, sino que también es lo más parecido a un espejismo. En cuanto vuelvas a comer hidratos, engordarás a la misma velocidad.

2. Sin hidratos no hay energía. Y esto no significa solo que te encuentres “algo cansado” o que te cuestes más subir las escaleras de tu casa, no. Esto implica debilidad, mareo, insomnio, mal aliento, náuseas, sequedad de boca y dificultad para pensar con propiedad. Rendirás poco y mal y ya sabes qué consecuencias laborales puede acarrear.

3. Su ausencia causa sensación de hambre perpetua y aumenta la necesidad de ‘antojos’. Esto pasa porque los niveles de azúcar en sangre suben y bajan mucho, casi como si fuera una montaña rusa. Y uno se pasa el día soñando con comer cosas ‘prohibidas’… hasta que se da un atracón de ellas porque no puede más. Y todo se va al garate.

4. Cuando dejas de tomar hidratos, aumentan las posibilidades de tener problemas de corazón y de desarrollar diabetes. En cambio, si tomas, por ejemplo, pan integral vas a ayudar a tener un buen nivel de colesterol (del bueno) en sangre y a disminuir las opciones de un infarto cardíaco, obesidad y diabetes.

5. La energía cae en mínimos históricos. Sí, como la Bolsa en un mal día. Pero si incluyes pan integral en tu dieta, tendrás controlada la fuente de hierro, de magnesio y de vitamina B. La suma de las tres es la manera de mantener equilibrada la energía (que se ha visto privada del resto de hidratos de carbono por la dieta que has elegido).

6. Consecuencia directa: estreñimiento. Y todos sabemos lo incómoda (y poco sana) que esta situación. Así que, no cortes radicalmente con el pan y come un par de rebanadas integrales cada día. Tu cuerpo y tu intestino te lo agradecerán.

7. Sin hidratos tienes muchas posibilidades de estar triste. Y si has hecho alguna dieta que corta totalmente con ellos, lo sabrás perfectamente. Todo cuesta más, todo es más gris, todo apetece menos. Eso es porque no tienes energía y porque los niveles de serotonina caen en picado. Con lo cual, comer pan te pondrá automáticamente de mejor humor (y no solo por lo rico que está, claro).

8. El ejercicio se convierte en un mayor suplicio. Si no hay hidratos de carbono en tu cuerpo, no hay energía. Si no hay energía, no hay ‘gasolina’ para el gimnasio. Si no hay ‘gasolina’, no hay fuerza ni resistencia y tu entrenamiento se convierte en un infierno frustrante. Así que, una vez más: incluye pan bueno en tu dieta y verás como todo es mucho mejor.

Fuente: eju.tv

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Buenas noticias para la industria del pan

sábado, 25 de julio de 2015 Comments off

La producción de pan, bollería y pastelería, procedente de productos semielaborados de los asociados de Asemac, alcanzó un volumen de 852.000 toneladas durante el año 2014, lo que supuso un crecimiento del 6,3% respecto al año anterior, tal y como ha indicado Felipe Ruano, presidente de la Asociación Española de la Industria de Panadería, Bollería y Pasteleria (Asemac), que ha participado en una rueda de prensa junto a Fernando Burgaz, director general de Industria Alimentaria del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (Magrama).

Por su parte, la facturación ascendió a 1.123 millones de euros, lo que representa un aumento del 5% respecto al año anterior.  En el desglose por categorías, el pan supone el 84% en términos de volumen y casi el 68% en valor.

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A juicio del presidente deAsemac, “a lo largo de 2014, las empresas que integran nuestra Asociación han seguido creciendo, a pesar de que no ha sido un buen año en cuanto a los datos de consumo de pan y, que el mix de bollería/pastelería se ha mantenido estable. En este sentido se ha hecho una valoración muy positiva y más teniendo en cuenta la coyuntura económica que atraviesa actualmente el país”.

Las empresas del sector

Actualmente, Asemac cuenta con más de 30 empresas asociadas, que contabilizan el 80% de las compañías y cerca del 90% de las ventas del sector español de masas congeladas para panadería, bollería y pastelería.

Por otro lado, el número total de compañías dedicadas a la fabricación de productos de panaderíay pastas, según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), se sitúo en 10.558 empresas en el año 2013.

El sector en cifras

Según los últimos datos del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (Magrama), el consumo de pan en el hogar alcanzó un volumen de 1.609 millones de kilogramos en 2014, lo que supuso un descenso del 4,8% respecto al año anterior. Un hecho que está directamente asociado, según el Informe del Consumo de Alimentación en España 2014, “al descenso de la compra de este producto en hogares con presencia de hijos, ya sean mayores, medianos o pequeños”.

El perfil del hogar consumidor intensivo de pan es el formado por parejas con hijos medianos y mayores, así como por parejas adultas sin hijos. Se corresponde con hogares numerosos (más de 3-4 personas), cuyo responsable de la compra tiene una edad que oscila entre 50 y 64 años y que vive en poblaciones de hasta 10.000 habitantes. En valor, el consumo de pan en hogares en 2014 fue de 3.812 millones de euros, con una reducción del 3,2%, menor por lo tanto que la registrada en volumen, dada la positiva evolución del precio del pan.

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La mayor partida del consumo de pan en hogares continúa correspondiendo al pan fresco normal, con 1.291 millones de kg, que suponen el 96% de la categoría de pan fresco/congelado, según los datos ministeriales. Mientras, los panes industriales, con 268 millones de kg, representan cerca del 17% del total del consumo de pan en los hogares. En este segmento de panes industriales, destacan el peso que están adquiriendo las variedades de productos frescos integrales, sin corteza y enriquecidos.

Andalucía, con cerca de 301 millones de kg., es la comunidad autónoma con un mayor volumen de consumo depan, por delante de Cataluña, Madrid, Valencia y Galicia, que completan las cinco primeras regiones del ranking.

En términos de consumo per cápita, es la región de Navarra, con casi 47 kg. por persona y año, la que encabeza el listado de comunidades autónomas, seguida de La Rioja, Castilla y León, País Vasco y Asturias. En el lado opuesto se sitúan las regiones de Canarias y Madrid, que aunque son importantes en términos de consumo por su población, presentan las menores cifras de consumo per cápita, inferiores en los dos casos a los 30 kg. por persona y año.

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Adaptación y responsabilidad

Las nuevas exigencias de los clientes y los nuevos estilos de vida y de consumo han condicionado las estrategias de mercado de las empresas del sector de masas congeladas. Un hecho que ha favorecido el lanzamiento de una amplia variedad de panes, bollos y pasteles, con unos formatos que se han adaptado a las nuevas necesidades del consumidor final, de la distribución y del canal Horeca.

Finalmente, desde Asemac se recalca que sus empresas asociadas se caracterizan por configurar un sector comprometido y sostenible desde todos los puntos de vista.

“Se trata de un sector sostenible económicamente, ya que no sólo genera riqueza en nuestro país, sino que también desarrolla una función social, dado que algunas de las más importantes plantas de nuestros asociados se encuentran presentes en poblaciones rurales, donde además de crear puestos de trabajo favorece que las personas que viven en estas áreas no tengan que emigrar a las grandes ciudades”, destaca Felipe Ruano.

Fuente: Qcom.es

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El pan debería estar presente en todas las comidas del día

sábado, 7 de marzo de 2015 Comments off
  • Los hidratos de carbono deben suponer entre el 50% y el 60% de la energía total que ingerimos diariamente
  •  Alimentos como el pan, el arroz, la pasta, las legumbres o las patatas, ricos en hidratos de carbono complejos, constituyen la base de una alimentación equilibrada y su consumo debe ser diario

Existen muchas creencias entorno al pan y su papel en una dieta equilibrada. Por ello, ‘Pan Cada Día’ continúa con la serie de ‘Mitos y Realidades’ a fin de desmentir algunas suposiciones que existen sobre este producto pero que no son ciertas. El objetivo es clarificar, informar y formar a los consumidores y a los profesionales de la comunicación, sobre los beneficios del pan y sus propiedades.

En esta ocasión, ‘Pan Cada Día’ añade un mito más a esta lista y presenta una nueva entrega de informaciones científicas en las que se demuestra que, en contra de la creencia popular, incluir pan en todas las comidas del día es una acción saludable dentro de una dieta equilibrada.

Los objetivos nutricionales marcados para la población española en señalan que, en una dieta equilibrada, los hidratos de carbono deben suponer entre el 50% y el 60% de la energía total que ingerimos diariamente.

Si se considera que la dieta media de un adulto suele aportar alrededor de 2.000 kcal y, que de esa energía, entre un 50 y un 60% (1.000-1.200 kcal) debe proceder de los hidratos de carbono, esto equivaldría a una ingesta de 250-300 gramos de hidratos de carbono diarios (1 g de hidratos de carbono = 4 kcal).

Teniendo en cuenta que 60 g de pan, cantidad que equivale a 1 ración para un hombre adulto, aportan, aproximadamente, unos 30 g de hidratos de carbono, si se incluyeran en la dieta diaria 4 raciones de pan, estaríamos aportando alrededor de 120 g de hidratos de carbono, que sería la mitad de lo aconsejado en una alimentación equilibrada. Para Beatriz Navia, profesora titular de la Facultad de Farmacia de la Universidad Complutense de Madrid “no sólo no se debería eliminar el pan de las comidas, sino que habría que incluirlo en todas o la mayoría de ellas, ya que nos ayudaría a equilibrar la dieta”.

Además, los hidratos de carbono que aportan alimentos como el pan, la pasta, el arroz, las legumbres o las patatas, son hidratos de carbono complejos, debiendo predominar su ingesta de forma notable sobre la de hidratos de carbono sencillos añadidos, cuya ingesta no debe superar el 10% de la ingesta calórica total. Por otro lado, los hidratos de carbono complejos se encuentran, en general, en alimentos que contienen otros nutrientes que también son necesarios para el organismo como fibra, proteínas y algunas vitaminas y minerales, por lo que estos alimentos no solo van a aportar hidratos de carbono, sino que también van a actuar como vehículo de otros nutrientes.

Es por todo esto, que los cereales (pan, pasta, arroz…) y las legumbres, ricos en hidratos de carbono complejos, deben ser la base de la alimentación y su consumo debe ser diario, tal y como se puede observar en la “Pirámide de la Alimentación Saludable”, elaborada por la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria y recogida en la “Guía de la alimentación saludable”, debiendo consumir entre 6 y 10 raciones diarias de este grupo de alimentos, como se indica en “El rombo de la alimentación. Guía útil en la planificación de dietas ajustadas a las pautas recomendadas”.

En resumen, desde la campaña Pan Cada Día queremos resaltar el valor añadido del pan, destacando sus propiedades nutricionales, así como sus efectos beneficiosos en la salud dentro de una dieta equilibrada.

Fuente: Pan cada día

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El consumo de pan en España no alcanza las cantidades recomendadas por la OMS

sábado, 6 de diciembre de 2014 Comments off
  • Ningún alimento engorda o adelgaza por sí mismo, y el pan no es la excepción. Lo que hace que aumentemos de peso es consumir más calorías de las que gastamos.
  • El pan, especialmente el integral, contiene una cantidad importante de fibra, que posee un efecto saciante, al tiempo que reduce la absorción de grasas.
  • Al contrario de lo que la gente piensa, en igualdad de peso la corteza es la que tiene más calorías, ya que ésta se deshidrata en el horneado, mientras que la miga conserva el agua.

Son muchas las personas que deciden eliminar el pan de su dieta diaria para mantener los kilos a raya, una decisión que viene provocada principalmente por la falsa creencia de que el pan es un alimento que engorda por sí mismo. Así, el consumo de pan en nuestro país, que se sitúa alrededor de los 150 gramos, está muy por debajo de las cantidades recomendadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS), que oscila entre los 220 y los 250 gramos diarios.

Ningún alimento engorda o adelgaza por sí mismo, y el pan no es la excepción. Lo que hace que aumentemos de peso es consumir más calorías de las que gastamos”, explica la doctora Beatriz Navia, profesora titular del departamento de Nutrición de la Facultad de Farmacia de la Universidad Complutense de Madrid, quien incide en la importancia del pan en una dieta equilibrada y variada. “El pan debe formar parte de nuestras vidas y es un producto indispensable en una alimentación equilibrada y variada”.

Precisamente la demonización del pan en la dieta diaria forma parte del conjunto de falsos mitos que la Federación Española de Industrias de la Alimentación y Bebidas (FIAB), con la ayuda de varios expertos y nutricionistas, quiere desterrar con la campaña “Licencia para comer”, que semanalmente cuenta con un espacio propio en Radio 5 Todo Noticias de RNE.

Y es que incluso cuando queremos adelgazar, los expertos insisten en que no es necesario eliminar el pan de la alimentación diaria. “La forma más saludable de perder peso es con una dieta hipocalórica, variada y equilibrada, con la cantidad adecuada de proteínas, hidratos de carbono y grasas, reduciendo las raciones, pero manteniendo las proporciones y acompañada de actividad física”, esgrime la experta. Además, añade, “el pan, especialmente el integral, contiene una cantidad importante de fibra, que posee un efecto saciante, al tiempo que reduce la absorción de grasas. También hay estudios que indican que incluir el pan en las dietas hipocalóricas favorecen su seguimiento y reduce la tasa de abandono”.

Otra de las falsas creencias extendidas con respecto al pan es que la miga aporta más calorías que la corteza. La doctora Navia desmiente este punto argumentando que “aunque son partes del mismo alimento y contienen los mismos nutrientes, en igualdad de peso la corteza es la que tiene más calorías. La explicación está en que la corteza se deshidrata en el horneado, mientras que la miga conserva el agua”.

En opinión de la experta, el pan ha de estar presente en nuestra alimentación diaria ya que “es una fuente importante de hidratos de carbono complejos, de los cuales la dieta española actual aun es deficitaria. En la actualidad se consume mucha grasa y pocos hidratos de carbono, lo que conduce a desequilibrios importantes en la dieta. Debemos tener en cuenta que en una dieta equilibrada los hidratos deben aportar más de la mitad de las kilocalorías totales, por lo que, en este sentido, el pan supone una ayuda”.

En los últimos años han calado en la opinión pública falsos mitos sobre la alimentación que no tienen base científica. FIAB y RNE han puesto en marcha “Licencia para comer”, un microespacio informativo donde, con la ayuda de expertos, se desmontarán estas falsas creencias. Podrás escucharlo los martes en Radio 5 (16.55h) y los miércoles (1.45 a.m.). Además, estaremos en las agencias, las redes sociales y www.infoalimenta.com. ¡Súmate a la alimentación con cabeza! Puedes escuchar el podcast del programa aquí.

Fuente: FIAB

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Asemac celebra su Asamblea General 2014

sábado, 10 de mayo de 2014 Comments off

asemac-logoAsociación Española de la Industria de Panadería, Bollería y Pastelería, ha celebrado su Asamblea General Anual en Madrid reuniendo a las empresas del sector procedentes de diferentes comunidades autónomas con el objetivo de analizar la situación del sector y sus perspectivas de futuro, así como la actividad llevada a cabo durante 2013. Durante 2013, Asemac se ha consolidado como un interlocutor fuerte frente a las Instituciones públicas autonómicas, nacional y europea con las cuales ha llevado a cabos diferentes proyectos de colaboración en pro del sector de la panadería. Felipe Ruano, presidente de Asemac, “ha recalcado la implicación y esfuerzo del sector para continuar trabajando en el fomento del conocimiento y el consumo de pan como uno de los productos fundamentales de la Dieta Mediterránea.”

En este sentido, Ruano ha destacado el “buen momento” que atraviesa el sector tras el aumento del 2,8% del consumo de pan en España, según los últimos datos del Panel de Consumo presentados por el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente. Una buena noticia para el sector que el año pasado ya vio crecer su consumo un 1,2% y que con este dato consolida su crecimiento. “Es una cifra muy positiva para el sector que por fin ve cómo la sociedad reconoce el valor nutricional de un producto básico en la alimentación, que está recuperando su sitio ofreciendo una gran variedad y diversidad de productos que también ayuda a conseguir este aumento en el consumo como parte imprescindible dentro de una dieta equilibrada”, asevera Ruano.

Entre las actividades realizadas durante este año destaca la participación de Asemac como uno de los partners del proyecto europeo FLOURpower, por el cual se desarrollará un sistema de control de procesos para determinar con precisión la calidad de la harina y contrarrestar su variabilidad a lo largo de los diferentes procesos de fabricación del pan. De esta manera, FlourPower será el segundo proyecto europeo abordado por la Asociación tras llevar a cabo el proyecto de investigación europeo ‘Mycohunt’ en 2013, cuya utilidad era tomar muestras de trigo y detectar de forma rápida el Deoxinivalenol en este cereal. Además, durante la Asamblea General se analizó el trabajo realizado en 2013, destacando la participación de Asemac en la página web de Alimentacion.es, donde se ha descrito el proceso de elaboración del pan.

Por otra parte, tras la aprobación en 2012 de la ampliación del ámbito de actividad de la organización a toda la industria de la panificación, aceptando la integración de aquellas industrias del sector comprometidas con la tecnología, la innovación y la calidad, Asemac ha conseguido aumentar en 2013 el número de asociados, una estrategia que pretende continuar durante 2014 sobre todo entre las empresa que elaboran bollería y pastelería. De esta manera, en la actualidad, la asociación representa al 80% de las empresas y cerca del 90% de las ventas del sector. El acto ha sido clausurado por Fernando Burgaz, director general de la Industria Alimentaria del Magrama, quien destacó la importancia del sector y de su compromiso con la calidad y seguridad alimentaria.

Asemac ha trabajado con el Magrama durante 2013 en la mejora del método de realización del pan del Panel de Alimentación ya que los hábitos de consumo han cambiado y Asemac puede ofrecer de primera mano la información sobre la variedad, peso y tipología de productos que actualmente se comercializan. Por otra parte, la Asociacion ha ratificado su apoyo a ‘Pan cada día’, una campaña que desde el año 2007 trata de poner de manifiesto las propiedades positivas que ofrece el consumo de pan, siempre desde el rigor científico y el valor que ofrecen los estudios realizados durante estos años.

Fuente: Interempresas

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El aumento del consumo de pan por segundo año consecutivo rompe una larga tendencia

viernes, 4 de abril de 2014 Comments off

ceopan-logoLa Confederación Española de Organizaciones de Panadería (CEOPAN) valora muy positivamente el incremento en 2013 de un 2,8% del consumo de pan en España. Este dato acaba de ser presentado por el Ministro de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (MAGRAMA) y se añade a la subida de 2012 y rompe una tendencia a la baja de diez lustros. Andreu Llargués, Presidente de CEOPAN, declaró que “creeemos que muchos consumidores españoles ya se han cansado de los panes industriales y están volviendo a los sabores de siempre. En los últimos años, los panaderos tradicionales estamos haciendo un esfuerzo por ofrecer una amplia variedad de panes de calidad, con fermentaciones largas y procesos muy cuidados, y el público lo está reconociendo. Por eso el consumo está aumentando desde 2012″.

Llargués también se mostró muy satisfecho de que el último Congreso Internacional de Nutrición haya destacado el pan como un alimento saludable, indispensable en toda dieta, incluidas las de adelgazamiento.

CEOPAN, lleva desde 1978 defendiendo los intereses de la Panadería tradicional española, que da empleo a más de 300.000 trabajadores. Es la única patronal del sector de panadería existente en España que dispone de una estructura organizativa en todos los ámbitos de representación, a través de sus Federaciones Autonómicas y Asociaciones y Gremios Provinciales y Locales.

Fuente: Agroinformación

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