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El mercado de aditivos alimentarios pisa el acelerador

sábado, 14 de abril de 2018 Sin comentarios

El mercado de aditivos y complementos para la industria alimentaria mostró una tendencia de aceleración en su ritmo de crecimiento en el período 2016-2017. Así, tras registrar incrementos de alrededor del 3,5% en los dos años anteriores, las ventas en España alcanzaron tasas de variación del 4,4% y 5,3% en 2016 y 2017, respectivamente. Esta evolución permitió alcanzar los 500 millones de euros en el último año, según datos del Observatorio Sectorial DBK de Informa.

Este análisis señala que el “positivo escenario económico y el crecimiento de la producción en la industria alimentaria” se encuentran entre las principales causas del crecimiento del volumen de negocio sectorial. Asimismo, destaca el efecto positivo del “lanzamiento de nuevos aditivos y complementos multifuncionales” y la creciente orientación de los consumidores hacia productos naturales frente a los artificiales.

Negocio en mercados emergentes

Asimismo, se aprecia una tendencia de expansión de las principales empresas hacia mercados extranjeros. De hecho, el 53% de los ingresos agregados de veinte de los principales operadores especializados en 2016 se derivó de ventas fuera de España. Aunque la Unión Europea sigue constituyendo el principal destino de las exportaciones, se detecta una creciente presencia en mercados emergentes, principalmente de África, América Latina y Asia.

Las previsiones para el cierre de 2018 apuntan a un crecimiento del mercado español de alrededor del 4% y en 2019 se espera que ronde el 3%

Las previsiones para el cierre de 2018 apuntan a un crecimiento del mercado español de alrededor del 4%. Por su parte, de cara a 2019 se espera una suave moderación, hasta el entorno del 3%, situándose alrededor de los 535 millones de euros.

Actualmente se identifican alrededor de 150 empresas dedicadas a la fabricación o importación de aditivos y complementos para la industria alimentaria, cifra que se ha mantenido estable en los últimos años. Dichas empresas generan un volumen de empleo de alrededor de 1.350 trabajadores, variable que registró una tendencia alcista en el bienio 2016-2017.

La mayoría de las compañías son pymes y pertenecen a accionistas españoles. Junto a ellas opera, no obstante, un número reducido de compañías de grandes, apreciándose una creciente integración en grupos multinacionales. La estructura de la oferta muestra una progresiva concentración, habiéndose registrado en los últimos años diversas operaciones de compra de empresas, tanto a escala nacional como internacional.

Fuente:  foodretail.es

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Aditivos alimentarios para consumo humano

sábado, 22 de agosto de 2015 Comments off
Objeto: 

El presente Reglamento establece normas sobre los aditivos alimentarios usados en los alimentos a fin de asegurar el funcionamiento eficaz del mercado interior y un elevado nivel de protección de la salud humana y un elevado nivel de protección de los consumidores, incluida la protección de los intereses de estos últimos y las prácticas leales de comercio de productos alimenticios, teniendo en cuenta, cuando proceda, la protección del medio ambiente.

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Categories: Normativas Tags:

Colorantes alimentarios, un repaso a la legislación vigente

viernes, 26 de junio de 2015 Comments off

En el ámbito de la legislación alimentaria, un colorante es aquella sustancia que da color a un alimento o le devuelve su color original.

Los colorantes pueden ser componentes naturales de los alimentos y sustancias naturales que normalmente no se consumen como alimentos en sí mismas, ni se emplean como ingredientes característicos de los alimentos.

Se considerarán colorantes en el sentido del Reglamento 1333/2008 los preparados obtenidos a partir de alimentos y otros materiales comestibles naturales de base mediante una extracción física, química, o física y química, conducente a la separación de los pigmentos respecto de los componentes nutritivos o aromáticos.

Colorantes vs aditivos alimentarios

Lo que caracteriza a los colorantes como aditivos alimentarios, tal y como se establece en el artículo 8 del Reglamento 1333/2008 es que sirve a unos o varios de los siguientes fines:

a) devolver la apariencia original a un alimento cuyo color se haya visto afectado por la transformación, el almacenamiento, el envasado y la distribución, pudiendo haber quedado mermado su atractivo visual

b) aumentar el atractivo visual de los alimentos

c) dar color a un alimento que, de otro modo, sea incoloro.

Por ello, es importante que distingamos el concepto que fija la legislación aplicable en los aditivos alimentarios, de los alimentos que además de ser alimentos en sí, también aportan un color, por ejemplo determinados tipos de especias.

Restricciones y otras limitaciones en la utilización de los colorantes
1. Colorantes azoicos

Sobre este tipo de colorantes se planteó una restricción en forma de aviso o advertencia, tal y como se fija en el Anexo V del Reglamento 1333/2008

Colorantes azoicos, restricciones en el anexo V del Reglamento 133/2008
Alimentos que contienen uno o varios de los siguientes colorantes alimentarios Información                              
Amarillo anaranjado (E 110) “nombre o número E del/de los colorante(s): puede tener efectos negativos sobre la actividad y la atención de los niños.”
Amarillo de quinoleina (E 104)
Carmoisina (E 122)
Rojo allura AC (E 129)
Tartracina (E 102)
Rojo cochinilla A (E 124)

2. Colorantes para el marcado de carnes

Aquí encontramos otra situación en la que el Reglamento 1333/2008 concreta qué colorantes son los que pueden emplearse para el marcado sanitario de carnes frescas y otros productos cárnicos, así como para la coloración decorativa y el marcado de cáscaras de huevo.

De acuerdo con el Reglamento (CE) nº 853/04, se limita el uso de colorantes en marcado sanitario a los contemplados única y exclusivamente en el Anexo II.

3. Alimentos que no pueden incorporar colorantes de acuerdo con el principio de transferencia

En este caso, en aplicación del principio de transferencia regulado por el artículo 18, apartado 1, letra a), del Reglamento (CE) nº 1333/2008, no es posible aplicarlo en el caso de colorantes a los alimentos indicados en la tabla.

Alimentos que no pueden incorporar colorantes de acuerdo con el principio de transparencia
Alimentos no elaborados, tal como se definen en el artículo 3 del Reglamento (CE) nº 1333/2008
Todas las aguas embotelladas o envasadas
Leche entera, semidesnatada y desnatada, pasteurizada o esterilizada (incluida la esterilización UHT) (sin aromatizar)
Leche con sabor a chocolate
Leche fermentada (sin aromatizar)
Leches conservadas, como las contempladas en la Directiva 2001/114/CE del Consejo (sin aromatizar)
Suero de mantequilla (sin aromatizar)
Nata y nata en polvo (sin aromatizar)
Aceites y grasas de origen animal o vegetal
Queso curado y fresco (sin aromatizar)
Mantequilla de oveja y de cabra
Huevos y ovoproductos, tal como se definen en el Reglamento (CE) nº 853/2004
Harina, otros productos de la molienda y productos amiláceos
Pan y productos similares
Pastas alimenticias y ñoquis
Azúcar, incluidos todos los monosacáridos y disacáridos
Puré de tomate y tomate enlatado y embotellado
Salsas a base de tomate
Zumo de frutas y néctar de frutas, como los contemplados en la Directiva 2001/112/CE del Consejo, y jugos y néctares de legumbres u hortalizas
Frutas, legumbres y hortalizas (incluidas las patatas) y setas enlatadas, embotelladas o deshidratadas; frutas, legumbres y hortalizas (incluidas las patatas) y setas, elaboradas
Confituras extra, jaleas extra y crema de castañas, como las contempladas en la Directiva 2001/113/CE del Consejo; crème de pruneaux
Pescado, moluscos y crustáceos, carne, aves de corral y caza, así como sus preparados, con exclusión de los platos preparados que contengan dichos ingredientes
Productos de cacao y componentes del chocolate presentes en los productos de chocolate contemplados en la Directiva 2000/36/CE del Parlamento Europeo y del Consejo
Café tostado, té, infusiones de plantas y frutos, achicoria; extractos de té, de infusiones de plantas y frutos y de achicoria; preparados de té, plantas, frutos y cereales para infusión, así como mezclas y mezclas instantáneas de dichos productos
Sal, sustitutos de la sal, especias y mezclas de especias
Vino y otros productos que figuran en el anexo I, parte XII, del Reglamento (CE) nº 1234/2007 del Consejo
Bebidas espirituosas, tal como se definen en el anexo II, puntos 1 a 14, del Reglamento (CE) nº 110/2008 del Parlamento Europeo y del Consejo, aguardientes (seguidos del nombre de la fruta) obtenidos por maceración y destilación, y London gin (puntos 16 y 22, respectivamente, del mismo anexo)
Sambuca, maraschino, marrasquino o maraskino ymistrà, tal como se definen en el anexo II, puntos 38, 39 y 43 respectivamente, del Reglamento (CE) nº 110/2008
Sangría, clara y zurra, tal como se definen en el Reglamento (CEE) nº 1601/91 del Consejo
Vinagre de vino que figura en el anexo I, parte XII, del Reglamento (CE) nº 1234/2007
Alimentos para lactantes y niños de corta edad, como los contemplados en la Directiva 2009/39/CE, incluidos los destinados a usos médicos especiales
Miel, tal como se define en la Directiva 2001/110/CE
Malta y productos de malta

Colorantes alimentarios autorizados por el Reglamento 1333/2008 con carácter general

Son los que se especifican en la siguiente tabla:

Colorantes alimentarios autorizados por el Reglamento 1333/2008 con carácter general
Número E Denominación
E 100
E 101
E 102
E 104
E 110
E 120
E 122
E 123
E 124
E 127
E 129
E 131
E 132
E 133
E 140
E 141
E 142
E 150a
E 150b
E 150c
E 150d
E 151
E 153
E 155
E 160a
E 160b
E 160c
E 160d
E 160e
E 161b
E 161g
E 162
E 163
E 170
E 171
E 172
E 173
E 174
E 175
E 180
Curcumina
Riboflavina
Tartrazina
Amarillo de quinoleína
Amarillo ocaso FCF / anaranjado S
Cochinilla, ácido carmínico, carmines
Azorrubina, carmoisina
Amaranto
Ponceau 4R rojo cochinilla A
Eritrosina
Rojo Allura AC
Azul patente V
Indigotina, carmín índigo
Azul brillante FCF
Clorofilas y clorofilinas
Complejos cúpricos de clorofilas y clorofilinas
Verde S
Caramelo natural
Caramelo de sulfito cáustico
Caramelo amónico
Caramelo de sulfito amónico
Negro brillante PN
Carbón vegetal
Marrón HT
Carotenos
Annato, bixina, norbixina
Extracto de pimentón, capsantina, capsorrubina
Licopeno
Beta-apo-8?-carotenal (C 30)
Luteína
Cantaxantina
Rojo de remolacha, betanina
Antocianinas
Carbonato de calcio
Dióxido de titanio
Óxidos e hidróxidos de hierro
Aluminio
Plata
Oro
Litolrubina BK

En el caso específico de los colorantes E 123, E 127, E 160b, E 173 y E 180 no podrán venderse directamente a los consumidores.

Conclusión

En conclusión, la situación en materia de colorantes alimentarios y legislación alimentaria ha evolucionado en los últimos años de forma positiva, podemos considerar que ahora es más sencillo y claro el uso y aplicación de estos aditivos a través del Reglamento nº 1333/2008 se ha dado un gran paso, ahora la siguiente frontera la tenemos con los denominados “colorantes naturales” que se plantean en los productos que quieren presentar “clean label”, pero eso será objeto de otro artículo….

Fuente: ainia

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Aditivos alimentarios para consumo humano

viernes, 1 de mayo de 2015 Comments off
Objeto:

El presente Reglamento establece normas sobre los aditivos alimentarios usados en los alimentos a fin de asegurar el funcionamiento eficaz del mercado interior y un elevado nivel de protección de la salud humana y un elevado nivel de protección de los consumidores, incluida la protección de los intereses de estos últimos y las prácticas leales de comercio de productos alimenticios, teniendo en cuenta, cuando proceda, la protección del medio ambiente.

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Modificaciones en la legislación sobre aditivos alimentarios en la UE

viernes, 25 de julio de 2014 Comments off

efsa-logoEl Reglamento 1333/2008 que fija la lista positiva de aditivos alimentarios sigue en constante evolución, siempre de acuerdo con las pautas que se marcan desde la EFSA (Autoridad Europea en Seguridad Alimentaria) para revisar los aditivos, los alimentos y las dosis en las que se puede hacer uso de los distintos aditivos, por ello es conveniente que actualicemos la situación, ya que en el primer semestre de 2014 se han producido numerosos cambios en esta disposición.

Desde principios de año se ha revisado y consecuentemente modificado hasta en 8 ocasiones el Reglamento 1333/2008. Estos son los 8 Reglamentos:

Se modifica:

  • Anexo II, por Reglamento 685/2014, de 20 de junio (DOUE-L-2014-81360).
  • Anexo II, por Reglamento 601/2014, de 4 de junio (DOUE-L-2014-81226).
  • Anexo II, por Reglamento 506/2014, de 15 de mayo (DOUE-L-2014-80995).
  • Anexo II, por Reglamento 505/2014, de 15 de mayo (DOUE-L-2014-80994).
  • Anexo II, por Reglamento 497/2014, de 14 de mayo (DOUE-L-2014-80984).
  • Anexo II, por Reglamento 298/2014, de 21 de marzo (DOUE-L-2014-80541).
  • Anexo II, por Reglamento 264/2014, de 14 de marzo (DOUE-L-2014-80470).
  • Anexo II, por Reglamento 59/2014, de 23 de enero (DOUE-L-2014-80093).

Uno de los cambios más relevantes es el producido a partir del Reglamento 601/2014, que se ha centrado en los productos cárnicos. A título de ejemplo citamos algunos de los múltiples aspectos presentes en esta modificación.

Nuevas incorporaciones en la lista positiva de aditivos alimentarios

El Reglamento 1333/2008 se ha visto modificado a través del 601/2014 en el que a petición de los “stakeholders” (Estados miembros [EM] y/o Sector Cárnico) se han examinado determinados usos de la curcumina (E 100), los carmines (E 120), el caramelo (E 150a-d), el extracto de pimentón (E 160c) y el rojo de remolacha (E 162), que se han utilizado tradicionalmente en determinados EM para la coloración de productos tipo merguez y otros productos tradicionales: salchicha fresca, mici, butifarra fresca, longaniza fresca, chorizo fresco, bifteki, soutzoukaki, kebap, cevapciciy pljeskavice, y se considerado adecuado la autorización de esos usos.

Para más información sobre esta modificción consultar este artículo: Importante cambio en la legislación de aditivos alimentarios para su empleo en productos cárnicos

A petición de algunos Estados miembros, se ha examinado el uso de ácido acético y acetatos (E 260-263), ácido láctico y lactatos (E 270, E 325-327), ácido ascórbico y ascorbatos (E 300-302) y ácido cítrico y citratos (E 330-333), como reguladores de la acidez, conservantes y/o antioxidantes para evitar la oxidación y/o el enranciamiento y aumentar la estabilidad microbiológica, y procede autorizar su uso en todos los preparados de carne a los que se hayan añadido otros ingredientes distintos de los aditivos o de la sal.

Además de nuevas incorporaciones, también hay que reseñar que se ha tenido presente la opinión científico-técnica de la EFSA para valorar las repercusiones en la salud humana y en su caso valorar positivamente o no la actualización de la lista de aditivos. En el caso del Reglamento 601/2014, se ha considerado que para el ácido acético y los acetatos (E 260-263), el ácido láctico y los lactatos (E 270, E 325-327), el ácido ascórbico y los ascorbatos (E 300-302), el ácido cítrico y los citratos (E 330-333), los alginatos (E 401- 404), el carragenano (E 407), las algas Euchema transformadas (E 407a), la goma garrofín (E 410), la goma guar (E 412), la goma de tragacanto (E 413), la goma xantana (E 415), los carbonatos de sodio (E 500), el fosfato de dialmidón acetilado (E 1414) y el fosfato de dialmidón hidroxipropilado (E 1442), que pertenecen al grupo de aditivos alimentarios para los que no se ha especificado una ingesta diaria admisible. Entendiéndose en este caso que no suponen un riesgo para la salud en los niveles necesarios para lograr el efecto tecnológico deseado y por tanto la ampliación del uso de dichos aditivos constituye una actualización de la lista de la Unión que no es susceptible de tener repercusión en la salud humana.

Constante actividad del panel de aditivos de la EFSA para el adecuado control de los aditivos alimentarios

Tal y como hemos comentado con anterioridad en este artículo la EFSA no se detiene en su continua revisión en esta materia y los gestores de riesgos están trabajando de forma permanente para que en la UE contemos con el sistema alimentario más seguro del mundo. Podemos estar tranquilos, ya que la UE analiza de forma permanente todos los parámetros que fija considerando los avances científicos y también los datos relacionados con la seguridad alimentaria y de los consumidores.

Para desarrollar estos trabajos, la Comisión consulta con los laboratorios de referencia en esta materia, además de revisar las ingestas y cantidades en las que los aditivos alimentarios están presentes en la dieta de los consumidores de la UE contribuyendo al elevado nivel de la seguridad alimentaria en la Unión Europea.

Fuente: Ainia

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Packaging alimentario y sus químicos sintéticos: alertan sobre peligros a largo plazo

sábado, 1 de marzo de 2014 Comments off

packages_3colLos científicos ambientalistas han dado su voz de alerta sobre los efectos a largo plazo de los químicos sintéticos utilizados en el packaging pues podrían estar afectando nuestra salud.

En un documento publicado en el Journal of Epidemiology and Community Health, los autores dijeron que muchos de estos químicos dañinos se encontraban en los materiales de packaging en que vienen los alimentos, entre ellos los recubrimientos de las latas, las láminas, el cartón y los sellantes de las botellas de vidrio.

Pequeñas cantidades de químicos utilizados en estos materiales se pueden trasladar a los alimentos, un proceso que puede ser acelerado por altas temperaturas, el tipo de materiales y el periodo de almacenamiento de los alimentos empacados.

Mientras que algunos de estos migrantes químicos son objeto de regulación, tales como los aditivos alimentarios indirectos en los EE.UU., no todos son contaminantes. Se entiende los consumidores son expuestos crónicamente a los productos químicos sintéticos en niveles bajos a lo largo de sus vidas, incluyendo los períodos más sensibles del desarrollo.

Más allá de los químicos conocidos

Junto con las sustancias controvertidas, que incluyen productos químicos disruptores endocrinos que se han asociado con la disminución de la fecundidad, el aumento de la incidencia de endometriosis y algunos tipos de cáncer, los autores dijeron que había muchos más productos químicos más allá de los 4000 conocidos y que se sabe entran en contacto con los alimentos.

En los EE.UU., varios tipos de asbesto están autorizados como aditivos alimentarios indirectos para su uso en el caucho, mientras que el formaldehído, otro carcinógeno conocido, está muy presente en niveles bajos en botellas de plástico fabricadas con tereftalato de polietileno; el formaldehído también emigra desde los productos de cocina hechas con melamina-formaldehído.

Teniendo en cuenta la amplitud con que se consumen bebidas carbonatadas en latas de tereftalato de polietileno, la exposición es significativa, y aún no es aún no reconocido, de la población. Es por esto que deben hacerse más estudios y análisis de los materiales utilizados en el packaging de los alimentos, además de medir los hábitos de consumo para estudiar variables como la cantidad de tiempo en que permanecen almacenados los productos y qué tipos de packaging prefieren los consumidores.

Catherine Itman, investigadora asociada de la Universidad de Newcastle, quien no participó en el estudio dijo que podemos comer lo que queramos, cuando queramos y cuánto queramos, y parte de ello se debe a los químicos presentes en el packaging.

“Aunque hay un número de estudios que relacionan la contaminación química de los alimentos con problemas de salud en las personas, conocemos realmente poco de qué manera dichos químicos participan en el deterioro de la salud, o de qué manera dichos químicos promueven la enfermedad, o en qué momento de la vida somos más o menos susceptibles a ello”, dijo Itman.

“Además debemos equiparar si los riesgos que suponen dichos químicos identificados como no seguros, comparados con el beneficio que aporta su uso”, añadió.

Un poco de reflexión crítica sobre el tema

Algunos expertos critican duramente el estudio, Ian Musgrave, un farmacólogo de la Universidad de Adelaide dio que era difícil tomar en serio un artículo que señalaba los riesgos del uso de formaldehído de manera tan tajante, ya que esta sustancia está presente en los alimentos de manera natural, para consumir la cantidad de formaldehído presente en 100 gr de manzana se necesitarían beber 20 litros de agua mineral almacenada en botellas de PET.

La preocupación por la presencia de formaldehído en el packaging está sobrevalorada, a menos de que se quiera poner una etiqueta en las frutas y verduras frescas que diga  “peligro potencial para la salud”.

Como lo demuestra el error de formaldehído en el estudio, ya que hace hincapié en niveles muy bajos de materiales migrantes sin prestar atención a las concentraciones en lo que se refiere a la fisiología, u otros riesgos para la salud.

Es cierto que no se debe impedir el estudio de materiales de riesgo potencial en el packaging y que pueden migrar a los alimentos, sin embargo, el riesgo es muy pequeño.

Oliver Jones, analista químico de RMIT, dijo que la asociación que presentaba el estudio con la polución era demasiado superficial y que se necesitaban más datos. Señaló que habían demasiadas suposiciones en el estudio, y que definitivamente se requería más material investigativo, sobre todo en referencia a los disruptores endocrinos.

“El abrumador peso de la opinión científica es que no hay ningún problema de salud o de seguridad de estos productos químicos en los niveles a los que las personas están expuestas.”

“Más investigación es siempre bienvenida desde el punto de vista científico, pero me atrevería a decir que los altos niveles de grasa, azúcar y sal en una gran cantidad de alimentos procesados de hoy son más importantes que cualquier migración de las sustancias químicas de los envases”, añadió Jones.

El costo delos estudios

Mientras más investigación podría ayudar a la comprensión de los efectos a largo plazo de los productos químicos de baja dosis en el cuerpo, esto podría resultar costoso..
Ian Rae, de la Universidad de Melbourne, dijo que a pesar de que la toxicología química era clara en el estudio, los impactos a largo plazo de la exposición a bajo nivel no estaban bien documentados. Pero es poco probable que los estudios epidemiológicos y clínicos sugeridos por los autores del artículo se lleven a cabo, sobre todo porque sería demasiado costoso.

Pero, dijo, “Los fabricantes ya están sintiendo la presión y están haciendo cambios hacia alternativas más seguras, incluso antes de que se enfrenten con los resultados de investigaciones definitivas. Es una buena práctica de marketing para actuar con anticipación”.

“Lo hemos visto en el caso de bisfenol A y los ftalatos, que ya están desapareciendo de algunos productos. Si todo se reduce a la presión de los consumidores, es útil contar con artículos como éste con científicos de renombre”, dijo Rae.

Fuente: Club Darwin

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Aditivos alimentarios para consumo humano

sábado, 5 de octubre de 2013 Comments off

comunidad europeaEl presente Reglamento establece normas sobre los aditivos alimentarios usados en los alimentos a fin de asegurar el funcionamiento eficaz del mercado interior y un elevado nivel de protección de la salud humana y un elevado nivel de protección de los consumidores, incluida la protección de los intereses de estos últimos y las prácticas leales de comercio de productos alimenticios, teniendo en cuenta, cuando proceda, la protección del medio ambiente.

Base legal: 
  • Reglamento (UE) nº 438/2013 de la Comisión, de 13 de mayo de 2013, por el que se modifica y corrige el anexo II del Reglamento (CE) no 1333/2008 del Parlamento Europeo y del Consejo en lo que respecta a la utilización de determinados aditivos alimentarios. http://www.besana.es/sites/default/files/reg2013-438-28-33.pdf
  • Reglamento (UE) nº 913/2013 de la Comisión, de 23 de septiembre de 2013, por el que se modifica el anexo II del Reglamento (CE) nº 1333/2008 del Parlamento Europeo y del Consejo en lo relativo a la utilización de edulcorantes en determinadas frutas y hortalizas para untar. http://www.besana.es/sites/default/files/reg2013-913-11-13.pdf

Fuente: Besana

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Ainia desarrollará metodología para mejorar control de aditivos en alimentos

viernes, 23 de noviembre de 2012 Comments off

La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) ha adjudicado al centro tecnológico Ainia el desarrollo de una nueva metodología que permita reducir el tiempo y mejorar el control de aditivos en alimentos. Según un comunicado de Ainía, se espera poder identificar con un sólo análisis 45 aditivos distintos con el fin de determinar las concentraciones reales de diferentes compuestos (colorantes, conservantes o antioxidantes) en alimentos. Así mismo, el centro tecnológico desarrollará un estudio piloto dirigido al muestreo y análisis de 1.500 muestras de alimentos de consumo habitual en el público infantil y juvenil en el mercado europeo.

Se estima que se alcanzará unos 70.000 resultados analíticos de aditivos, lo que permitirá determinar las concentraciones reales de estas sustancias en los productos seleccionados así como corroborar la metodología desarrollada.

La nueva herramienta multi-analítica, basada en la electroforesis capilar, reducirá sustancialmente el tiempo de análisis y mejorará de forma significativa la eficacia del control sobre los contenidos y cantidades de aditivos en los alimentos respecto a los métodos convencionales, siendo además, más ecológica y económica.

El proyecto, que tiene una duración de más de un año y cuenta con la colaboración de la Universidad de Valencia, validará el método desarrollado bajo protocolos internacionalmente existentes y aceptados (IUPAC, ISO, AOAC).

El proceso de autorización de nuevos aditivos “lleva implícitos suficientes controles para que tengamos la tranquilidad de que los aditivos empleados en los alimentos que consumimos en la UE son seguros”, según las fuentes.

Europa sólo admite algunas sustancias como aditivo alimentario y, dentro de éstas, también regula las cantidades máximas de ciertos aditivos que pueden añadirse a los alimentos.

Este tipo de control, según Ainia, “es fundamental para corroborar qué aditivos tiene el alimento, si hay correspondencia con los que figuran en el etiquetado y si las cantidades que contiene el producto son las que están reguladas por ley”.

Un aditivo alimentario es toda sustancia que, sin constituir por sí misma un alimento ni poseer valor nutritivo, se agrega intencionadamente a los alimentos y bebidas en cantidades mínimas con objetivo de modificar sus caracteres organolépticos o facilitar o mejorar su proceso de elaboración o conservación.

Fuente: Agroinformación

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Aditivos hidrocoloides, su origen natural anunciado en etiquetas general más valor ante el consumidor

viernes, 21 de septiembre de 2012 Comments off

Según un estudio, los espesantes y aditivos alimentarios hidrocoloides tienen buenas expectativas en términos de potencial de marketing para los consumidores, debido a su orígen natural, lo que los hace ideales para su comercialización en alimentos de etiqueta más limpia.

El estudio – publicado en Food Hydrocolloids – explora la percepción del consumidor de los aditivos alimentarios, con especial atención a los espesantes hidrocoloides, encontrando que estos ingredientes tienen un gran potencial en términos de aumentar el “valor añadido” de los productos informando a los consumidores sobre los orígenes naturales de tales ingredientes.

Aditivos y alimentos procesados

Los investigadores del Instituto de Agroquímica y Tecnología de Alimentos, España, encuestaron a un total de 140 consumidores de edades comprendidas entre los 22 y 60 años de edad – lo que reveló una fuerte asociación entre la idea de alimentos “procesados industrialmente” y los aditivos y/o espesantes.

Aunque el estudio ha sugerido que los espesantes de hidrocoloides, como resultado, a menudo están asociados con los ‘alimentos procesados’, los investigadores también revelan que la percepción del consumidor de los riesgos asociados con los espesantes es baja.

Añadieron que los hidrocoloides también tienen buenas expectativas en términos de potencial de marketing hacia los consumidores debido a su origen natural en fuentes conocidas – que son más limpias a los ojos de los consumidores.

Según los investigadores, el aumento de la competitividad en el mercado mundial de alimentos ha hecho que la demanda del consumidor se vuelva más fragmentada, heterogénea y dinámica.

Como resultado, muchos sectores de la industria alimentaria compiten no sólo en eficiencia y control de calidad, sino también por el aumento del valor añadido a sus productos.

Ahora es el momento para que los fabricantes informen a los consumidores acerca de las fuentes naturales de los hidrocoloides que usan y expliquen cómo se obtienen y por qué son necesarios sin provocar percepciones negativas.

Valor añadido

Los investigadores explicaron que la adición de valor es un concepto orientado al consumidor, y explican que los consumidores necesitan conocerlo, para que se sientan más cerca del producto y para que la percepción de bajo riesgo les permita tomar una decisión responsable.

Afirman que los hidrocoloides se utilizan en los productos alimenticios para espesar, gelificar y/o estabilizar, pero que sería muy útil recordar o decir a los consumidores que los hidrocoloides ayudan durante los procesos de fabricación (mejorar texturas y dar un mejor comportamiento del producto durante el envasado), aumentar la vida útil (prevenir la cristalización y la sinéresis o mejorar la estabilidad de congelación/descongelación) y preservar las propiedades del producto durante el calentamiento o en el microondas.

Agregaron que las solicitudes de las formulaciones de marketing de “etiqueta limpia” están en constante aumento, por lo que será importante que los consumidores tengan más información sobre las fuentes, transformación y utilización de los hidrocoloides.

Según los investigadores, la futura comunicación sobre los aditivos en la alimentación también podría estar dirigida a cambiar la percepción de los consumidores de que “sintético” equivale a “peligroso”.

Afirman que si los consumidores que tienen actitudes muy negativas hacia los productos químicos ya no equiparan sintético con tóxico y natural con seguro, podrían juzgar los riesgos alimentarios de manera más apropiada.

Fuente: Club Darwin

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Los Antiapelmazantes: aditivos alimentarios evitan que se formen grumos

sábado, 13 de noviembre de 2010 Comments off

Uno de los principales efectos que se deben evitar en alimentos en polvo o granulados es la tendencia que tienen a absorber humedad. Cuando esto sucede, las partículas de estos productos se enganchan entre ellas y, por tanto, resulta difícil manipularlos por la incapacidad de que se mezclen de manera uniforme. Para evitarlo, se utilizan sustancias antiapelmazantes, aditivos alimentarios cuya principal misión es absorber el exceso de humedad. El arroz es uno de los antiapelmazantes naturales que se usa de forma generalizada en los saleros para evitar que la sal se compacte.

Cada uno de los aditivos que se utilizan en el ámbito de la alimentación cumple unas funciones muy específicas. Unos mejoran el color y otros alargan la vida útil del alimento, potencian el sabor o actúan sobre la textura. Los antiapelmazantes forman parte de esta última categoría, destinados a reducir la tendencia de las partículas de los alimentos granulados a fijarse unas a otras. Esta función es posible porque son capaces de impedir que capten agua. Los agentes antiapelmazantes, sin valor nutricional, permiten que las sustancias de alimentos en polvo fluyan y puedan mezclarse de manera uniforme durante el proceso de producción.

Mayor fluidez, menos aglomeración

Algunos productos alimenticios se transforman en unidades pequeñas de tamaño (en polvo, granulados o triturados) para facilitar su uso. Sin tratamiento, muchas de estas formas de aplicaciones se aglomeran o agrupan debido a la humedad, un aspecto que afecta a su posterior manipulación y consumo. En la mayoría de los casos, necesitan un aditivo antiapelmazante que permita que las partículas fluyan y no se junten. Uno de los más usados es el silicato de calcio, usado sobre todo para la sal de mesa y la levadura, o el carbonato de magnesio, que se utiliza también en la sal de mesa para mejorar su flujo durante la producción.

Los antiapelmazantes absorben la humedad de alimentos en polvo y evitan que se aglomeren

Estos aditivos se agregan a alimentos como la leche en polvo, queso rallado, azúcar glass, sopas instantáneas, chocolate en polvo o mezclas destinadas a la elaboración de bizcochos. Si no se utilizan estos antiaglomerantes, las partículas de los alimentos en polvo se vuelven pegajosas cuando absorben agua, como ocurre con el queso rallado para pizzas, en el que a menudo se forman una especie de “grumos” que impiden distribuirlo de forma equilibrada.

Sin los antiaglomerantes, los polvos que utilizan las máquinas expendedoras, como el café o el chocolate, no fluirían con normalidad, podrían bloquear los sistemas de expulsión del alimento y el sabor de las bebidas no sería el deseado. La leche en polvo también se podría “agrupar” durante el procesamiento, envasado y almacenamiento. Los cristales de sal, pequeños cubos con superficies planas, también tienen tendencia a pegarse. Además, la sal es higroscópica, es decir, tiene capacidad de absorber agua. Cuando se hace en la cantidad suficiente, se obtiene una forma líquida que se disuelve en la capa superficial de la sal, un aspecto que favorece la agrupación de los cristales. La sal de mesa, en general, no contiene sustancias antiapelmazantes, de ahí que sea propensa a sufrir este problema.

Leche en polvo

Entre los alimentos con textura en polvo figura la leche, que se obtiene a partir de la deshidratación. Mediante este proceso se reduce el peso del alimento. Antes de deshidratarse, la leche se somete a un tratamiento de pasteurización para conseguir un producto más seguro y con menos riesgo de contener patógenos. Se considera que la leche con este formato cumple con los requisitos exigidos si su aspecto es un polvo uniforme sin grumos ni sustancias extrañas y visibles, si su color es blanco amarillento y si el sabor y olor son agradables, no rancios y similares a la leche fluida.

El hecho de que sea un alimento deshidratado significa que su actividad en agua es baja y, por tanto, el riesgo de colonización microbiana también. Esto no implica, sin embargo, que esté exenta de patógenos. Esta leche se utiliza como ingrediente de otros alimentos, en sectores como la panadería o pastelería. En estos casos, se puede rehidratar y consumir o someter a una serie de transformaciones. En este último caso, el producto se vuelve más vulnerable a riesgos de contaminaciones.

Categoría de aditivos

Desde 1990, la Unión Europea cuenta con una lista de aditivos alimentarios permitidos, cuyo objetivo es proteger la salud de los consumidores. Esta lista engloba a los colorantes, antioxidantes, edulcorantes, conservantes, emulgentes, estabilizadores, espesantes y gelificantes. Los antiapelmazantes forman parte de la categoría de “otros”, entre los cuales se incluyen acidulantes, correctores de acidez, antiespumantes, endurecedores, potenciadores del sabor, espumantes, almidones modificados, gasificantes y agentes de recubrimiento. Para que estos aditivos se autoricen, antes deben pasar por unas pruebas científicas que justifiquen su uso y seguridad. Para ello, el Comité Científico para la Alimentación Humana de la UE (SCF) es el responsable de realizar los controles oportunos y fijar la idoneidad o no de un determinado aditivo.

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