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Los alimentos deberán detallar niveles de azúcar, sal y grasas

viernes, 8 de julio de 2011

La Unión Europea ha llegado a un acuerdo entre los países miembros para poner en marcha una nueva norma alimentaria que obligará a detallar en las etiquetas de alimentos y bebidas sus niveles de contenido de azúcar, sal y grasas, unos datos que deberán aparecer en el envase de forma clara y legible.

Trás un largo proceso legislativo que tomó casi tres años, El Parlamento Europeo ha aprobado hoy el Reglamento Europeo sobre Etiquetado de alimentos. En teoría las nuevas normas pretenden que el consumidor esté mejor informado acerca de las características nutricionales. Al final lo aprobado no ha dejado contento a una parte importante de la industria ni a los consumidores.

El proceso legislativo ha sido complejo, había muchos grupos de interés que pujaban por imponer sus criterios, pero al final los parlmentarios han encontrado un consenso. Las principales novedades son:

Mayor legibilidad

El tamaño mínimo obligarorio de la letra utilizada será de 1,2 mm con el objetivo de hacer las etiquetas más fáciles de leer para el consumidor. Estan norma no rige para los paquetes pequeños.

Está pendiente por reglamentar directrices sobre los contrastes entre la letra y la etiqueta, una de las peticiones en las que más han insistido las organizaciones de consumidores.

País de origen obligatorio en todas las carnes

A la lista actual de productos a los que se exigía marcar el país de origen, como la miel, el aceite de oliva, las frutas y verduras, el pescado y la carne de vacuno,  se ha añadido todas las carnes: cerdo, oveja, cabra, aves de corral.

Información nutricional obligatoria

Aunque la información nutricional era casi de facto una de las informaciones que ya estaban presentes, a partir de ahora se hace obligatoria.

Así la norma obliga a incluir información sobre siete nutrientes esenciales  expresados por cada 100 gramos o mililitros:

  • Energía,
  • Proteínas,
  • Grasas,
  • Grasas saturadas,
  • Carbohidratos,
  • Azúcar
  • Sal,.

La normativa no hace obligatoria la presencia de esta información en el frontal de los productos. Las organizaciones de consumidores pretendían hacer el etiquetaje frontal obligatorio, pero en este punto se ha acogido el criterio de la industria.

La Comisión Europea estudiará si en el futuro la presentación de esta información se debe hacer de forma gráfica para facilitar su lectura, dadas las baja comprensión de esta información entre los consumidores.

Indicación obligatoria de alergenos alimentarios

Se hace obligatorio anunciar la presencia de ingredientes de lo que se tenga conocimiento que causan intolerancias y/o alergias alimentarias.

En ningún caso esta información debe encontrarse diluida en la lista de ingredientes, como ocurre en la actualidad.

Periodo de transición

La industria alimentaria tiene un periodo de tres años para cumplir con las nuevas reglas, y dos más (cinco en total) para aplicar las normas de información sobre nutrición.

Sin embargo es factible que los principales productores se ajusten de inmediato a la nueva normativa, ya que cumplen muchos puntos, en especial en lo referente a la información nutricional.

Las organizaciones de consumidores querían más

Además del etiquetaje frontal, las asociaciones de consumidores no hallaron eco a sus peticiones respecto a:

  • Cantidad de ácidos grasos trans presente en la información nutricional de forma obligatoria.
  • Que para las bebidas alcohólicas se apliquen las mismas obligaciones de información en el etiquetado que en el resto de productos.

Sin embargo la puerta no está del todo cerrada. La Comisión Europea ha adquirido compromisos para realizar estudios posteriores y reglamentar de acuerdo a los resultados.

La industria no se resigna

La industria alimenticia ya aplicaba muchos de los criterios de información que han sido reglamentados y en muchos casos ha iniciado investigaciones para reducir los niveles de ciertos ingredientes de los que se ha tenido evidencia científica que su consumo en exceso.

Las reticencias frente al proyecto se basaban en que un etiquetaje muy denso en información puede confundir más al consumidor y no le ayuda mucho a la elección de un producto.

En ese aspecto la industria alimenticia hace un apuesta por la formación de los consumidores, tal y como quedó ratificado en las políticas aprobadas en el pasado foro global de la industria de bienes de consumo realizado en Barcelona.

Descargar resumen de AESAN.

Fuente: Club Darwin

 

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