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Equipo Argentino en Copa del Mundo de Pastelería – Sirha 2017

sábado, 21 de enero de 2017

Inspirados en el tango, buscan entrar al top 10 de la pastelería mundial. Con chocolate, helado y caramelo, el equipo argentino quiere ser el primero de América Latina en lograrlo.

El 22 y 23 de enero en Lyon, Francia, el sabor puede convertirse en héroe para los cuatro pasteleros argentinos que competirán contra 21 países en la Copa del Mundo de Pastelería, el Mundial de la pastelería. Con el tango como inspiración, tendrán su lugar en el máximo torneo de la crème de la crème de los postres, que se disputa cada dos años.

Como si fuese un reality de cable, pero sin guión, en una maratón de nueve horas prepararán tres esculturas (en caramelo, hielo y chocolate), una torta en base a chocolate, un postre congelado y un postre al plato. Argentina busca entrar al TOP TEN y superar el mérito de 2015: quedó en el puesto 12, muy por delante del resto de los países latinoamericanos. Italia fue el campeón y debe esperar al próximo campeonato para presentarse. Hasta ahora, ningún país de la región logró meterse entre los 10 primeros.

“En la escultura de caramelo habrá un bandoneón y una guitarra, en distintas técnicas de caramelo: soplado -muy similar a la del vidrio-, satinado -que se usa para hacer cintas y detalles-, y volcado -que copia con un molde las figuras-“, explica a Clarín Eduardo Ruiz, coordinador de la Escuela de Pastelería Profesional del Sindicato de Pasteleros y entrenador del equipo argentino.

La obra de hielo, “son dos bloques unidos, que forman una pareja bailando tango. El hombre es una figura geométrica y la mujer muestra curvas”, detalla. La de chocolate, “tendrá una pierna de mujer, con zapato y pollera de tanguera, que sale de un piano, con un teclado en movimiento (gracias a un pequeño motor)”, cuenta. También se verá una campana de fonola antigua y , como parte de las exigencias, un bandoneón tallado.

“La puntuación que se le da a los sabores se multiplica por dos. Con un coeficiente que es el doble del que se usa para las esculturas”, aclara. Cada producto se presenta en forma cronometrada, en un orden de países dictado por sorteo, y obtiene una calificación individual, del 1 al 100. El país ganador será el que logró el mayor puntaje en total.

En el certamen habrá tres pasteleros dentro del box de competencia, más un entrenador que oficia también como jurado del resto de los equipos. Rubén Darré es el especialista en hielo y Jorge García, artista en caramelo, es el capitán dentro de la cancha.

“El jurado va a probar una pequeña porción de lo que vos hiciste. Nada puede estar insípido, nada puede pasar desapercibido. Todo tiene que estar bien definido, bien marcado”, explica García. Junto a Mariano Zichert, el especialista en chocolate y el tercer “jugador”, ganaron por segunda vez el 1° puesto de la Copa Maya de pastelería, que oficia como instancia clasificatoria para el Mundial.

Argentina presentará un helado de cuatro combinaciones y la textura será crucial. “Los cuatro sabores tienen que estar iguales. No puede haber uno más duro que otro u otro totalmente blando. Se elabora un producto que, a una cierta temperatura, tenga el mismo corte”, delimita García.

El campeonato, iniciativa del pastelero francés Gabriel Paillasson, nació en 1989. El primer día se conocerán los participantes de nuestro país, Reino Unido, México, Bélgica, Túnez, Singapur, Indonesia, Malasia, Japón, Brasil y Francia y, el segundo, los de Argelia, India, Suecia, Marruecos, Suiza, Corea del Sur, Dinamarca, Chile, Egipto, Estados Unidos y Taiwán. Los Mejores Pasteleros del Mundo se anunciarán a las 18.30 de la segunda jornada.

“Los países europeos corren con una ventaja de logística. Llevamos 12 valijas. Ellos tienen un camión, ponen marcha atrás y tienen el equipo armado”, continúa. Desde aquí, llevarán electrosierras y amoladoras para el tallado de hielo, lámparas de calor para trabajar el azúcar y moldes.

También dos kilos de naranjas -traídas de Entre Ríos- y, por una cuestión estacionara, damasco. Para poder enviar todo ese cargamento en la bodega de un avión, tuvieron que pedir un permiso especial. Pero no habrá problema en la aduana de Lyon. Una legión de pasteleros, como ellos, pasarán por los rayos X con sus gorros de chef patisserie en el bolso de mano.

Fuente: Clarín

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