EFSA mantiene la seguridad del aditivo E171

La Agencia Europea de Seguridad Alimentaria, EFSA realizó una declaración actualizada en relación a la revisión de los riesgos relacionados con la exposición al aditivo alimentario dióxido de titanio (E171) realizada por Anses (Agencia francesa de Seguridad Sanitaria de la Alimentación, el Medio Ambiente y el Trabajo).

El E171 es un activo que está presente en una amplia gama de productos como las golosinas, los chicles, las galletas o el chocolate. Este aditivo, que posee una función estética dentro del proceso de producción, se utiliza sobre todo en los productos de panadería y confitería.

Llevan meses investigándose sus posibles efectos adversos. De hecho se han publicado multitud de informes al respecto. En agosto de 2018, la Comisión Europea solicitó a la EFSA evaluar los nuevos datos proporcionados por los operadores de empresas alimentarias interesadas en respuesta a la solicitud de datos publicada como seguimiento de la reevaluación del dióxido de titanio (E171). Se pretendía abordar las incertidumbres identificadas con respecto a la caracterización del aditivo alimentario, incluidas su tamaño de partícula. Dicha revisión se publicó el 15 de abril de 2019, teniendo en cuenta los estudios científicos más recientes disponibles.

Finalmente, EFSA ha concluido que “no se identifica ningún hallazgo importante que anule las conclusiones de los dos dictámenes científicos anteriores sobre la seguridad del dióxido de titanio (E171) como un aditivo alimentario”.

Hay que recordar que el dióxido de titanio está autorizado para su uso como aditivo alimentario (colorante alimentario), y su reevaluación fue completada por la EFSA en junio de 2016. En la  mencionada declaración se afirmaba que no había preocupación con respecto a la genotoxicidad. “No es carcinogénico después de la administración oral y la exposición a los niveles de uso/analíticos informados no sería preocupante”.

Posible perjuicio al medio marino

Por otra parte, Tecnifood ha consultado a la Asociación de Fabricantes y Comercializadores de Aditivos y Complementos Alimentarios (AFCA) su opinión al respecto. Su presidente, Andrés Gavilán, señala que “la presencia de nanopartículas de este colorante está produciendo graves alteraciones en algunos tipos de materiales. Y no sólo eso, según ha podido saber el propio Gavilán, “también está perjudicando al medio marino, produciendo efectos negativos a ciertas especies marinas en los mares y océanos, a través de las cremas solares que utilizan los bañistas, que contienen hasta un 15% de dióxido de titanio”.

Concluye, además que “los investigadores han encontrado que en el agua, las nanopartículas tienden a perder su capa protectora bajo la influencia de la luz UV o la composición del agua de mar, lo que expone el TiO2 más tóxico al ambiente acuático”.

Fuente:  sweetpress.com

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