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Disolventes de extracción utilizados en los productos alimenticios

sábado, 18 de septiembre de 2010

Directiva 2010/59/UE de la Comisión de 26 de agosto de 2010, por la que se modifica la Directiva 2009/32/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, relativa a la aproximación de las legislaciones de los Estados Miembros sobre los disolventes de extracción utilizados en la fabricación de productos alimenticios y de sus ingredientes.

Esta Directiva tiene por objeto armonizar las legislaciones relativas a los disolventes de extracción con el fin de facilitar la libre circulación de productos alimenticios en la Comunidad, al tiempo que garantiza la protección de la salud.

Esta Directiva y sus modificaciones posteriores se aplican a los disolventes de extracción que se utilizan en la fabricación de productos alimenticios o de ingredientes, incluidos los que se importan en la Comunidad. No se aplican a los disolventes de extracción utilizados para la producción de aditivos alimentarios, vitaminas y otros aditivos nutricionales que no figuran en ninguna de las listas del anexo de la Directiva, ni tampoco a los que se exportan desde la Comunidad. Sin embargo, los Estados miembros procurarán que la utilización de esas sustancias no produzca en los productos alimenticios niveles de residuos de disolventes de extracción que sean peligrosos para la salud humana.

Por «disolvente» se entiende cualquier sustancia capaz de disolver un producto alimenticio o cualquier componente de un producto alimenticio, incluido cualquier agente contaminante presente en dicho producto alimenticio. Además, la Directiva define «disolvente de extracción» como un disolvente utilizado en el proceso de extracción durante el tratamiento de materias primas, de productos alimenticios, de componentes o de ingredientes de dichos productos, que se elimina y que puede provocar la presencia, involuntaria pero técnicamente inevitable, de residuos o de derivados en el producto alimenticio o en el ingrediente.

Los Estados miembros autorizarán exclusivamente la utilización de los disolventes de extracción que figuran en la lista del anexo de la Directiva.

Los Estados miembros podrán autorizar en su territorio el uso de sustancias utilizadas para diluir o para disolver aromas que se emplearán como disolventes para la extracción de aromas procedentes de aromas naturales, hasta que se adopten disposiciones comunitarias sobre dichas sustancias.

El agua, a la que podrán haberse añadido sustancias reguladoras de la acidez o la alcalinidad, el etanol u otras sustancias alimentarias que posean propiedades disolventes se autorizarán como disolventes de extracción en la fabricación de productos alimenticios o de sus ingredientes.

La Directiva establece criterios de pureza para los disolventes de extracción. Por ejemplo, no podrán contener una cantidad toxicológicamente peligrosa de cualquier sustancia.

Si un Estado miembro tiene motivos concretos para considerar que un disolvente autorizado es peligroso para la salud humana, podrá suspender o restringir con carácter temporal la autorización de dicho disolvente. Acto seguido, la Comisión examinará las razones de la suspensión comunicadas por dicho Estado miembro.

La Directiva establece requisitos de etiquetado, que deberán incluir la denominación de venta, indicada según el anexo, una mención clara en la que se indique que la sustancia es de calidad apropiada para su uso, el nombre comercial del fabricante o empaquetador, etc.

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