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Conoce la nueva pirámide alimentaria

sábado, 8 de abril de 2017 Comments off

La Sociedad Española de Nutrición Comunitaria ha vuelto a actualizar esta tabla, que no se reformaba desde 2001

Todos tenemos en mente la pirámide alimentaria que aprendimos en el colegio. En ese peculiar triángulo aparecían todos los alimentos que debíamos tomar en el día, incluyendo las carnes, los pescados, los lácteos, las legumbres, las frutas, las hortalizas y los dulces.

Sin embargo, estas recomendaciones se han quedado bastante obsoletas debido a los cambios en los estilos de vida. Hace años, la mayoría de los trabajos requerían un cierto esfuerzo físico, mientras que a día de hoy la mayoría de nosotros llevamos una vida bastante sedentaria.

La Sociedad Española de Nutrición Comunitaria hizo ayer pública la nueva actualización de la pirámide alimenticia, la cual no se reformaba desde 2001.

Los principales cambios se dan, según el doctor Javier Aranceta-Bartrina, coordinador del proyecto, en las prácticas deportivas, ya que esta nueva ilustración incluye la necesidad de andar 10.000 pasos todos los días o realizar 60 minutos de ejercicio físico diario.

También merecen ser destacados los aspectos emocionales, ya que solemos comer de forma compulsiva y nociva cuando nos debemos enfrentar a la tristeza, el nerviosismo o el estrés. El doctor recuerda que es importante que los españoles volvamos a “cocinar con amor”, realizando una compra adecuada y cocinando los productos con tiempo y tranquilidad, al modo tradicional. ¿Eres de los que calienta todo en el microondas? Lo estás haciendo muy mal.

La hidratación también cobra un papel importante en esta pirámide, siempre teniendo en cuenta que “el eje debe ser el agua”. Aunque se pueden tomar otras bebidas durante el día, es fundamental beber de 4 a 6 vasos de agua al día. ¿En tu localidad el agua es de mala calidad? Toma siempre agua mineral embotellada.

Si hablamos de la alimentación, debemos referirnos a la dieta mediterránea. Nunca te olvides de tomar 5 raciones de fruta y verdura cada día, reduciendo los productos lácteos a 2 o 3. Olvídate de tomar 3 cafés, un yogurt y comer queso. Aunque parezcan productos distintos, todos provienen de la misma zona de la pirámide.

También deberás hacer un consumo variado de la carne, el pescado, los huevos y los frutos secos, tomándolos de 1 a 3 días a la semana de forma alternativa. Toma de forma moderada las carnes rojas, los embutidos, las bebidas fermentadas y los dulces, reduciendo aún más su consumo si llevas una vida sedentaria.

¿Eres de los que piensa que el pan es malo? Nada de eso. Come pan cada día, aunque con conocimiento y evitándolo en las cenas. Además, intenta que haya sido fabricado con masa madre y harina de grano entero. Delicioso y saludable.

Ya tienes las claves para llevar a cabo una alimentación equilibrada. Ahora solamente hace falta seguir las recomendaciones de los expertos.

Fuente: universia.es

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La comercialización del pan ecológico y sus dificultades de venta

sábado, 24 de diciembre de 2016 Comments off

No hay competencia entre panes de elaboración ecológica y convencional. Una cosa tan sencilla como cuidar la materia prima se convierte en factor clave

La historia de Lisandro Cabrera es una historia ligada a la situación actual que está viviendo la alimentación y la agricultura en nuestro planeta. Una historia que se podría resumir en dos palabras: reinvención y evolución.

Lisandro Cabrera es el panadero encargado de llevar el puesto de bollería y panadería ecológica del mercado de Valleseco. Hablamos del que es posiblemente el mayor reclamo que tiene dicho mercado en sus filas. Todos los fines de semana, grancanarios de todas las partes de la isla se aventuran hasta el recóndito municipio de Valleseco para llevarse de vuelta a su casa panes ecológicos de este artesano que nunca imaginó que acabaría ganándose la vida de esta forma.

En un intento por comprender su historia y la atracción que generan sus panes, decidimos acercarnos a Valleseco para conocer de primera mano cómo trabaja y que nos explique un poco más acerca de la creciente expansión de la filosofía ecológica.

Nuestro protagonista nació en Gran Canaria hace 57 años y después de estudiar económicas, ha dedicado toda su vida a sacar adelante el negocio familiar. Una empresa dedicada al transporte de mercancías vía marítima entre las Islas Canarias y el resto del planeta. A pesar de tener una capacidad extraordinaria para la cocina, nunca se planteó que nada relacionado con el mundo culinario fuera a servirle de sustento en algún momento de su vida.

Hará aproximadamente cinco años, el negocio comenzó a flaquear. La crisis afectó a un sector ya de por sí poco agradecido y la competencia se volvió asfixiante por lo que finalmente Lisandro decidió que era momento de terminar una etapa en su vida y cerrar la empresa. Ante esta tesitura, una persona de 50 años puede bloquearse y pensar que está todo perdido y no creer que se pueda comenzar algo nuevo. Miguel de Unamuno afirmó que “el progreso consiste en renovarse” y esto debió pensar nuestro entrevistado ya que de la noche a la mañana decidió dejar de lado el aburrido trabajo de oficina para agarrar el mandil y emprender una aventura nueva y emocionante que no le da un respiro.

Él mismo nos cuenta cómo empezó todo: “En el mundo de la elaboración del pan entré casualmente por mi hijo. Eso fue haciendo cola para comprarle unos libros antes de irse a Sevilla, hace unos cuantos años, y yo mientras esperaba cogí un libro de Dan Lepard, un hombre muy interesante y lo ojeé. A partir de ahí comencé a hacer panes a nivel de aficionado”. Cuesta creer que una persona deje un trabajo tan sumamente opuesto al de la elaboración del pan y emprenda todo este camino sin ninguna ayuda.

“Sí, fui autodidacta. Me leí todos los libros habidos y por haber, me vi todos los videos habidos y por haber y después práctica y práctica y práctica hasta ir entendiendo como funciona la elaboración de un pan” nos comenta cuando le preguntamos incrédulos si realmente nadie le instruyó en sus primeros intentos a la hora de elaborar el pan.

Le entrevistamos en el obrador mientras amasa, hornea y en definitiva crea de la nada los panes que luego venderá a los clientes que se acercan hasta Valleseco para llevarse estas deliciosas piezas de artesanía. Nos encontramos en un espacio cerrado con 3 aberturas en un extremo de la sala en donde se introducen los panes y la bollería para que se cocinen. El horno de piedra es imponente y desprende un intenso calor a todo el puesto.

Queremos saber las principales diferencias entre los panes que se están horneando delante nuestra y los que podemos comprar en grandes superficies. “En la elaboración de un pan solamente deben intervenir pocos elementos. Harina, agua, sal y algún tipo de fermento ya sea una levadura o un fermento natural como una masa madre. Más allá de eso no hay nada más ¿Qué pasa? Las grandes panificadoras utilizan harinas de trigos transgénicos, son harinas de muy baja calidad” y apuntilla además que “cualquier panadería podría hacer lo mismo que hacemos nosotros lo único que tendrían que hacer es utilizar materias primas de mucha mayor calidad. Indudablemente quizás ni les interesa porque no les sale rentable y prefieren sacarle mayor rentabilidad al pan a costa de la calidad del mismo”.

Uno de los fenómenos más recientes en el ámbito de la alimentación está siendo el de las ofertas de varias barras de pan por 1 euro. Después de observar el complejo proceso de elaboración que tiene un solo pan en Valleseco nos resulta inevitable preguntar a nuestro entrevistado por ese hecho. “Yo siempre voy a lo mismo, al final ¿qué está usted consumiendo? Usted tiene que saber que está consumiendo, quizás no es pan, quizás es algo parecido a lo que se le llama pan pero sus componentes no tienen nada que ver con lo que es un pan. Un pan de la forma tradicional como se hacían antes”.

Dicho y hecho. Que mejor manera de comprobar la credibilidad de las palabras de Lisandro que ir a un supermercado y comprar un pan para revisar los ingredientes que lo componen.

Además de la harina, agua, sal y levadura que debería llevar un pan, encontramos hasta 10 ingredientes más. Entre ellos tenemos la goma xantana, un componente que procede de la fermentación de la pasta de maíz y que se utiliza en la elaboración de productos cosméticos y de higiene como lociones, dentífricos o champús. En la industria petrolera se utiliza también como aditivo para los fluidos de perforación.

Resulta paradójico además que dicho pan se venda como pan artesano cuando la fecha de caducidad nos indica que podría aguantar un mes entero desde el día de su compra. Lisandro nos comenta lo siguiente al respecto: “Cualquier pan que no se te ponga malo 5 o 6 días después de su elaboración es artificial. No es natural que los panes duren meses en la despensa sin estropearse”.

Parece irrefutable que en cuanto a calidad, por norma general no hay competencia entre panes de elaboración ecológica y panes de elaboración convencional. Una cosa tan sencilla como cuidar las materias primas se convierte en un factor diferenciador en la elaboración de ambas.

Buscamos indagar un poco en la comercialización del pan ecológico y las posibles dificultades que éste tiene a la hora de ser vendido. “Indudablemente el producto ecológico por desgracia es más caro que el producto convencional. Se debe hacer el esfuerzo porque esa diferencia entre lo ecológico y lo convencional sea la mínima posible porque realmente todos deberíamos consumir en ecológico porque es alimentación libre de pesticidas, de aditivos que se le puedan poner a los alimentos y que de alguna manera no sabemos si nos están dañando”. Mientras el olor del pan recién hecho va invadiendo el obrador añade que “a la gente que no quiere consumir en ecológico simplemente les diría que consumir en ecológico es consumir más sano, no es algo diferente ni nada extraño. Simplemente comer más sano, comer como se hacía antiguamente, nuestros abuelos”.

A colación con el precio y la crítica sistemática de que lo ecológico es más caro que lo convencional Lisandro nos expone una reflexión sobre todo ello: “Si usted se come un pan elaborado de la forma artesanal que hacemos nosotros usted con menos cantidad de pan se va a llenar que con un pan convencional. Por otro lado este pan le durará muchísimos más días y no tendrá que tirarlo. Muchas veces sabemos que en el convencional a usted por un euro le dan 3 barras de pan pero a lo largo del día esa barra ya no se puede comer porque se pone dura como una piedra. Al final termina o para el perro o a la basura. Es un desperdicio y eso lo hablo yo con los clientes que vienen y me lo corroboran, que el pan de aquí les dura y con menos cantidad se llenan. Acaban alimentándose de una forma mejor. Eso significa que aunque pagues un poco más caro te va a durar más y vas a aprovechar más el pan. Quizás no es tan caro si te pones a analizarlo fríamente”.

Mientras conversamos con Lisandro van llegando personas al puesto para llevarse algún pan a casa. Nuestro entrevistado, con suma amabilidad y con grandes dotes para la conversación escucha a cada cliente y le recomienda el pan idóneo a cada uno.

Le cuestionamos sobre ellos, sobre sus clientes, concretamente si recibe algún perfil de cliente en concreto. “No. Es gente preocupada con alimentarse mejor y que le da mucho valor a alimentarse de una manera más sana. Te llamaría la atención que no tiene que ver con un perfil más económico” y termina de esbozar a su clientela añadiendo que “suele ser gente bastante humilde que viene buscando productos ecológicos de forma artesanal”.

Sabiendo ya que no existe un perfil concreto de cliente queremos saber también si existen personas que acuden al mercado por recomendación médica. “Alguna sí. Algunas vienen recomendadas porque los médicos les dicen que tienen que consumir en ecológico por problemas de salud puntuales que tienen y se les recomienda que consuman en ecológico”.

Coincidiendo ya con el cierre del mercado, mientras Lisandro ordena y recoge las herramientas dentro del obrador hablamos sobre el cambio tan grande que supone pasar de trabajar en una oficina a dedicarse a elaborar pan artesano y ecológico en un pequeño pueblo del centro de Gran Canaria. Lisandro decide compartir una reflexión con nosotros: “Es un cambio de conciencia. Se trata de que la gente adquiera conciencia, que estemos en un mundo que sea más sostenible, que el equilibrio entre naturaleza y desarrollo esté bien y que no tengamos que sacrificar parte de la naturaleza por el desarrollo nuestro. Esa sostenibilidad la tenemos que tener y tenemos que luchar por ella. Es un tema de conciencia”.

Después de llenar nuestra mochila de relatos y testimonios necesitamos ponerlos en orden en nuestra mente y sobre todo buscar una confirmación. Pesticidas, cáncer, sulfatar, ecológico, alimentación… Muchos conceptos a los que vemos necesidad de ser aclarados.

Cambio de registro

El hospital sevillano de la Macarena es el escenario de nuestra única entrevista fuera de Gran Canaria. En él buscamos la persona que sea capaz de ilustrarnos sobre todas las cuestiones médicas que han ido surgiendo durante nuestras investigaciones anteriores.

Este hospital sorprende por lo moderno y nuevo que es, algo que por desgracia no es habitual en la sanidad pública. Sí que es habitual el sofocante calor que nos acompaña hasta la puerta del hospital y que no da tregua ni a propios ni a extraños. A pesar de la fecha y de la hora, las 14.00 del mediodía, el hospital está muy concurrido, es uno de esos lugares en los que parece que nunca deja de haber actividad.

En la 3º planta está el despacho de Manolo Lacalle, oncólogo y ginecólogo que nos ha recibido con gusto para resolver todas las dudas sobre alimentación que nos han ido surgiendo. Es una persona de apariencia afable y desenfadada, algo que a priori choca con el concepto de médico que uno pueda tener en su cabeza.

El despacho, amplio y muy luminoso, está ligeramente desordenado, situación que desprende un punto de pasión y de genialidad por parte del entrevistado. Los libros, revistas y documentos médicos copan las mesas y las estanterías y confirman una vida entera de dedicación a la medicina y al estudio de ella.

Con todo dispuesto para empezar la entrevista, surge la primera de nuestras dudas que no es otra que saber qué enfermedades han ido aumentando en los últimos años y por qué. “Yo en lo que más trabajo es en mamas, cáncer de mama. Esta patología ha aumentado mucho en los últimos años” nos comenta Manolo y añade además que “no te sé decir si está relacionado con la alimentación. Ahora mismo el cáncer de mama lo padece 1 de cada 8 mujeres, en el primer mundo. Está relacionado con el primer mundo, en el tercer mundo no existe semejante tasa de cáncer de mama”.

Es una proporción alarmante si nos damos cuenta de que en España viven aproximadamente 23.000.000 de mujeres. ¿Por qué? Porque este dato significa que 2.875.000 mujeres sufrirán un cáncer de mama a lo largo de su vida.

“La tasa en el tercer mundo es muchísimo menor” nos contesta cuando le cuestionamos sobre si en el tercer mundo la proporción de mujeres que sufrirán cáncer es diferente a la del primer mundo. “En la China rural es 1 de cada 60 mujeres” añade. Esto quiere decir que en una población como España, con la tasa de la China rural sufrirían cáncer de mama 383.333 mujeres, 2.500.000 menos que con la tasa española.

A día de hoy se antoja fundamental descubrir el porqué de tamaña diferencia entre una proporción y otra si sobre el papel el primer mundo cuenta con tecnología más avanzada y una sanidad más eficiente.

Es importante retroceder en el tiempo para ver la evolución que ha existido en la aparición de cáncer, de mama en este caso, en nuestro país. “Hace 20 años no había datos fidedignos aquí en España. Yo cuando empecé a hacer mamas era 1 de cada 12 mujeres. Los datos actuales están relacionados con el modo de vida del primer mundo. Probablemente influye la alimentación pero hay factores como el estrés o el ambiente”. Nuestro entrevistado nos pone el siguiente ejemplo: “Si cogemos a una chica China que emigre a Nueva York, cuando lleve 10 años ya se le habrá multiplicado por 10 la probabilidad de tener cáncer de mama. La hija de esa emigrante ya tendrá la misma tasa de tumores de mama que cualquier habitante de Nueva York. No es genético, es algo relacionado con el estilo de vida. Dentro del hábito de vida es muy difícil señalar la variable estrés, la variable coches o la variable alimentación”.

Parece claro que el ritmo de vida urbano, en el que conjugaríamos contaminación, estrés y alimentación deficiente como factores más importantes, son muy influyentes en el desarrollo del cáncer. “El caso japonés es peculiar porque ellos viven en una situación de estrés continuo, tienen ciudades enormes y viven muy hacinados pero tienen otra dieta. Ahí sí parece que está claro que es la dieta aunque no hay ningún artículo que lo demuestre. Parece que hay un factor de la alimentación que influye en que tengan mucho menos cáncer de mama” nos explica Manolo Lacalle.

La alimentación se postula como un elemento clave en la salud y en la posible aparición de enfermedades o patologías. El hecho de que un país como Japón, cuya capital tiene una densidad de población de más de 13.000 habitantes por kilómetro cuadrado, reduzca la tasa de cáncer de mama a pesar de contar con todas las pegas de los países muy industrializados reafirma la teoría de lo importante que es la alimentación.

Intentamos indagar en las posibles repercusiones que puedan tener los alimentos sobre la salud y la aparición de diferentes patologías. Le planteamos a Manolo la cuestión que nos expuso Rosaura Santana, la agricultora ecológica que entrevistamos en Valleseco. Ella nos comentó que a causa de consumir patatas con hormonas de crecimiento, los hombres están comenzando a sufrir cáncer de mama. Nuestro entrevistado es contundente: “Yo pienso que eso no es así. El cáncer de mama en el hombre se da 1 caso por cada 100 de mujeres. Consideramos que tiene un componente genético importante. La posibilidad de cáncer de mama está relacionada con las glándulas. Cuanta más glándula más posibilidades. Y la cantidad de glándula en los hombres es muy poca por lo tanto el porcentaje de cáncer es mucho menor. Cuando da en un hombre implica que genéticamente está más predispuesto a su aparición” y apunta además que “establecer una causa-efecto es muy complicado”.

El mundo científico funciona de una forma peculiar y muy metódica. Cualquier afirmación debe ser avalada por un estudio que la confirme. Es una forma de trabajar totalmente lícita pero que da pie a situaciones contradictorias. Le planteamos a Manolo que el panadero ecológico al que entrevistamos nos comentó que las panaderías industriales sustituían yeso por harina para producir en mayor cantidad. Cuando le preguntamos por las consecuencias en la salud de los consumidores su contestación fue afirmar que “no lo sé, no creo que sea venenoso. Es un timo pero no sé yo que sea perjudicial. Un trabajador respira yeso en la construcción continuamente. No hay estudios que confirmen que consumir yeso sea perjudicial” a lo que nos comenta también que “existe mucha mitología y se habla sin realmente tener conocimiento científico sobre muchas cosas”.

Sin embargo mientras vamos avanzando nuestra entrevista, le planteamos cual es su postura hacia los alimentos transgénicos y si los recomendaría a sus pacientes. “Yo, como una cosa de sentido común, le aconsejaría llevar una alimentación lo más natural posible, ¿pero qué es del mundo sin alimentos transgénicos? Con África entera pasando hambre, el futuro de una humanidad que va rumbo a los 10 mil millones de habitantes va a tener que salir de alimentos transgénicos más eficientes en su producción. Yo si tengo posibilidades no tomaré alimentos transgénicos porque no sé qué va a pasar pero ni para un lado ni para otro”.

Resulta contradictorio aferrarse a la evidencia científica para negar la incidencia de la alimentación en la aparición de patologías y sin embargo recomendar un tipo de alimentos cuyas repercusiones en la salud se desconocen y además reconocer que si existe la posibilidad evitará su consumo.

La alimentación ecológica es otro tema que sale a la palestra en la entrevista. Cuestionado sobre los alimentos ecológicos Manolo nos contesta que “si puedo comprarme un tomate que en lugar de 2 euros el kilo me sale 5 euros el kilo pues igual me compro el de 5 pero porque yo tengo posibilidades, no me tengo que restringir en eso. Están más buenos de sabor pero no a razón de que vaya a tener menos cáncer. Y si puedo consumir un alimento que no tenga pesticidas encima también lo voy a consumir. Los pesticidas son venenos, está claro, pero si tú los lavas el alimento ya no tiene veneno porque el alimento no absorbe el pesticida” y termina comentando que “me gusta comprar productos ecológicos porque a mí me sienta bien no porque piense que voy a tener menos cáncer. A mí me sienta bien, me gusta más ese alimento, me sienta mejor al estómago pero no porque yo tenga ninguna conciencia de que voy a tener menos cáncer por tomar esos alimentos”.

El discurso que nos es planteado resulta curioso puesto que por una parte sobrevuela la recomendación de no consumir alimentos con pesticidas pero a la vez el hecho de que si el alimento se lava el pesticida desaparece. Además de eso Manolo afirma que él consume alimentos ecológicos no para evitar enfermedades como el cáncer, lo hace porque le sientan mejor, algo que a priori parece que puede tener mucha relación.

Nuestra intención está muy lejos de dudar de su palabra como médico y es cierto que la evidencia científica es el método a través del cual se trabaja en muchas ramas de la investigación pero no es menos cierto que no podemos esperar eternamente a la evidencia científica para dar credibilidad a una serie de hechos que están surgiendo a nuestro alrededor. Más todavía si él mismo nos explica que “se sabe que el colesterol aumenta la tasa de infartos, desde hace mucho tiempo, pero no fue hasta la década de los 90 cuando se confirmó con estudios”.

Las evidencias no dejan de aparecer, de la comunidad científica y la propia sociedad dependerá seguir ignorándolas o comenzar a darles credibilidad. La realidad es que a pesar de que la tecnología avanza a una velocidad vertiginosa, determinadas enfermedades están proliferando con una rapidez nunca vista hasta ahora. Y la alimentación deficiente juega un papel capital en este asunto, además del estrés o la contaminación innegable que está sufriendo el planeta.

Fuente:  eldiario.es

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Las 10 virtudes del chocolate que lo hacen aún más irresistible

sábado, 5 de noviembre de 2016 Comments off

Existe un sinfín de mitos sobre las virtudes y problemas que comporta el consumo del chocolate. Pese a tener mala reputación por su alto contenido calórico, presenta muchas características positivas. El diario británico ‘The Independent’ ha recopilado 10 beneficios para la salud de su consumo.

1. El humor

El chocolate contiene triptófano, una sustancia química que viaja al cerebro. Esta ayuda a producir serotonina, conocida como la ‘hormona de la felicidad’, clave para estar de buen humor.

2. Los dientes

La manteca de cacao cubre los dientes con una capa protectora que puede ayudar a prevenir la aparición de la placa dental y la acumulación de bacterias.

3. La sangre

Según un estudio realizado en Australia en 2012, el chocolate puede incrementar la formación de óxido nítrico endotelial, que contribuye a la reducción de la presión sanguínea.

4. La ppiel

El chocolate, sobre todo el negro, contiene un gran número de antioxidantes, vitaminas, microelementos y flavonoides que mejoran el flujo sanguíneo a la piel, incrementan la elasticidad e hidratación de esta. Y la protegen del sol.

5. El sobrepeso

Según el neurocientífico Will Clower, autor del libro ‘Eat Chocolate, Lose Weight’ (‘Come chocolate, pierde peso’), un pequeño trozo de chocolate antes de comida hace que las hormonas ‘comuniquen’ al cerebro que la persona se siente llena. De esta manera, el chocolate ayuda a evitar los excesos de comida y a prevenir la obesidad.

6. El cerebro

Según una investigación de la Universidad de Harvard (Massachusetts, EE.UU.), el chocolate mejora el flujo sanguíneo a varias partes del cerebro y fomenta la función cognitiva. Los flavonoides, el magnesio y un extracto de cacao bautizado como lavado pueden ayudar a prevenir el daño neuronal y el deterioro cognitivo entre los pacientes del mal de Alzheimer.

7. El envejecimiento

Los antioxidantes en el chocolate ayudan a reducir la velocidad del envejecimiento, ya que neutralizan los radicales libres que aceleran el proceso. Un estudio realizado en Suecia mostró que quienes consumen chocolate presentan un 17% menos de riesgo de sufrir accidentes cerebrovasculares.

8. El corazón

Según un estudio de la Universidad de Illinois (EE.UU.), el chocolate contribuye a reducir los altos niveles de colesterol. Según otros trabajos realizados en el Reino Unido y en Colombia, el chocolate puede reducir en un tercio el riesgo de sufrir enfermedades cardíacas.

9. El estrés

Investigadores suizos y alemanes descubrieron que el cacao puede reducir los niveles de la hormona causante del estrés.

10. El embarazo

Un estudio estadounidense de 2016 demuestra que el consumo diario de chocolate por parte de mujeres embarazadas puede beneficiar al crecimiento y desarrollo del feto.

Fuente:  actualidad.rt.com

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Nuevos descubrimientos sobre la sensibilidad no celiaca al trigo

sábado, 27 de agosto de 2016 Comments off

Investigadores de EE.UU. e Italia han descubierto cómo se produce a nivel biológico la sensibilidad no celíaca al trigo, una enfermedad similar a la celíaca que sin embargo no presenta los biomarcadores de ésta. Los científicos creen que en el futuro se podrán usar biomarcadores propios de esta otra enfermedad para diagnosticarla.

Un nuevo estudio podría explicar por qué las personas que no tienen la enfermedad celíaca o alergia al trigo experimentan sin embargo una variedad de síntomas gastrointestinales y extra-intestinales después de ingerir trigo y cereales relacionados. Los resultados sugieren que estos individuos tienen una barrera intestinal debilitada, lo que conduce a una respuesta inmune inflamatoria a lo largo del cuerpo.

Los resultados del estudio, que fue conducido por investigadores del Columbia University Medical Center (CUMC, Nueva York, EE.UU.), aparecen en la revista Gut.

“Nuestro estudio muestra que los síntomas reportados por las personas con este problema no son imaginarios, como algunos han sugerido”, dice el coautor del estudio Peter H. Green, profesor de Medicina en CUMC y director del Centro de la Enfermedad Celíaca. “Esto demuestra que hay una base biológica para estos síntomas en un número significativo de estos pacientes.”

La enfermedad celíaca es una enfermedad autoinmune en la que el sistema inmune ataca por error el revestimiento del intestino delgado después de que alguien que es genéticamente susceptible al trastorno ingiere gluten de trigo, centeno o cebada. Esto conduce a una serie de síntomas gastrointestinales, incluyendo dolor abdominal, diarrea y distensión abdominal.

Los investigadores han tenido dificultades para determinar por qué algunas personas, que carecen de los marcadores genéticos, en la sangre o en los tejidos característicos de la enfermedad celíaca, experimentan síntomas gastrointestinales celíacos similares, así como ciertos síntomas extraintestinales, como la fatiga, dificultades cognitivas, o una perturbación del estado de ánimo, después de la ingestión de alimentos que contienen trigo, centeno o cebada.

Una explicación para esta condición, conocida como sensibilidad no celiaca al trigo o al gluten (NCWS, por sus siglas en inglés), es que la exposición a los granos de alguna manera desencadena la activación inmune sistémica aguda, en lugar de una respuesta inmune intestinal estrictamente localizada. Debido a que no existen biomarcadores para NCWS, no hay cifras exactas sobre su prevalencia, pero se estima que afecta a alrededor del 1 por ciento de los estadounidenses, más o menos la misma prevalencia que la enfermedad celíaca.

Participantes

En el nuevo estudio, el equipo examinó a 80 individuos con NCWS, 40 individuos con enfermedad celíaca, y 40 controles sanos. A pesar del daño intestinal extensivo asociado con la enfermedad celíaca, los marcadores sanguíneos de la activación inmune sistémica innata no estaban elevados en el grupo de la enfermedad celíaca.

Esto sugiere que la respuesta inmune intestinal en pacientes celíacos es capaz de neutralizar microbios o componentes microbianos que pueden pasar a través de la barrera intestinal dañada, evitando de este modo una respuesta inflamatoria sistémica contra moléculas altamente inmunoestimulantes.

El grupo NCWS fue marcadamente diferente. Ellos no tienen las células T citotóxicas intestinales observadas en los pacientes celíacos, pero sí un marcador de daño celular intestinal que se correlaciona con marcadores serológicos (de anticuerpos en la sangre) de la activación inmune sistémica aguda.

Los resultados sugieren que la activación inmune sistémica identificada en la NCWS está vinculada a un aumento de la translocación de los componentes microbianos y de la dieta desde el intestino a la circulación sanguínea, en parte debido a los daños en las células intestinales y al debilitamiento de la barrera intestinal.

“Un modelo de activación inmune sistémica sería coherente con la aparición generalmente rápida de los síntomas reportados en personas con sensibilidad no celíaca al trigo”, dice el líder del estudio Armin Alaedini, profesor ayudante de medicina de la Universidad de Columbia, y miembro del Centro de la Enfermedad Celíaca.

Recuperación

Los pacientes de NCWS que siguieron una dieta sin trigo y cereales relacionados durante seis meses fueron capaces de normalizar sus niveles de activación inmune y marcadores de daño celular intestinal, observaron los investigadores. Estos cambios se asociaron con una mejora significativa tanto en los síntomas intestinales como en los no intestinales, según lo informado por los pacientes en cuestionarios detallados.

Alaedini añade en la nota de prensa de Columbia: “Los datos sugieren que, en el futuro, puede que usemos una combinación de biomarcadores para identificar a los pacientes con una sensibilidad no celíaca al trigo, y supervisar su respuesta al tratamiento.”

El estudio incluyó una colaboración internacional entre investigadores de CUMC y la Universidad de Bolonia (Italia). “Estos resultados cambian el paradigma de nuestro reconocimiento y comprensión de la sensibilidad no celíaca al trigo y probablemente tendrán importantes implicaciones para su diagnóstico y tratamiento”, dice el co-autor Umberto Volta, profesor de medicina interna en la Universidad de Bolonia.

En futuros estudios de NCWS, Alaedini y su equipo planean investigar los mecanismos responsables de desencadenar el daño intestinal y la violación de la barrera epitelial, y caracterizar mejor las respuestas de las células inmunes.

Referencia bibliográfica:
Armin Alaedini et al.: Intestinal cell damage and systemic immune activation in individuals reporting sensitivity to wheat in the absence of coeliac disease. Gut (2016). DOI: 10.1136/gutjnl-2016-311964.

 

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El desconocimiento nutricional sobre el pan

sábado, 27 de agosto de 2016 Comments off

El desconocimiento nutricional sobre el pan se refleja en los últimos datos de consumo

El último informe sobre consumo publicado por el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente revela que el consumo de pan en España ha descendido durante 2015 un 2,5 % respecto al año 2014. Con ello, nos alejamos cada vez más de los 25 gramos de fibra recomendados al día así como del consumo de 250 gramos de pan diario que aconseja la Organización Mundial de la Salud.

Según este informe, los hogares españoles destinan a la compra de pan el 5,64 % de su gasto en alimentación y bebidas, lo que representa un gasto medio por persona y año de 84,78 € y un total de 35,15 Kg por persona. El perfil de los hogares que más pan ingieren son los formados por retirados (22,5 %), le siguen los hogares formados por parejas con hijos de edad media (19,3 %) y los hogares formados por parejas con hijos mayores (15,3 %).

La Rioja (45,18 Kg/per cápita), Galicia (43,85 Kg/per cápita) y Navarra (43,04 Kg/per cápita) son las comunidades autónomas con un perfil más alto de consumo de pan por persona; al contrario que la Comunidad de Madrid y ambos archipiélagos.

Entre los motivos de este descenso podría encontrarse el desconocimiento y las falsas creencias que giran en torno a este alimento y que quedan patentes en el último estudio científico llevado a cabo por la Universidad Complutense de Madrid sobre hábitos alimentarios.

¿Por qué desciende el consumo de alimentos que abanderan nuestra dieta mediterránea?

A menudo se piensa que el principal componente del pan son hidratos de carbono pero no somos conscientes de que también contiene cantidades significativas de fibra, vitaminas del grupo B, minerales y proteínas. Por ello, es un aliado perfecto para cubrir los requerimientos nutricionales y energéticos que nuestro organismo necesita.

El pan ha sido un alimento que durante mucho tiempo ha generado ciertas discrepancias sobre si engorda o no además de otras falsas creencias. En ocasiones nos olvidamos de que para disfrutar de una dieta equilibrada lo más aconsejable es ingerir todo tipo de nutrientes entre los que los hidratos de carbono juegan un papel imprescindible.

Los motivos por los que no debemos excluir el pan y los cereales

En nuestro país, la frecuencia con la que se deben consumir los diferentes grupos de alimentos se aleja de las pautas marcadas en las guías alimentarias. Concretamente, en los últimos años el patrón de consumo de la sociedad española ha cambiado, siendo frecuente encontrar un consumo excesivo de proteínas y grasas (especialmente saturadas) mientras que, los hidratos de carbono, se toman en cantidades inferiores a las aconsejadas. Pero además, también es frecuente encontrar ingestas deficitarias de fibra (no llegamos a los 25 gamos de fibra diaria recomendada) y, de diversas vitaminas y minerales, que se han asociado a diversos perjuicios para la salud; por lo que aproximar la dieta al ideal teórico, aumentando el consumo de verduras y hortalizas, así como de cereales, puede ser una pauta dietética útil en la mejora de la situación nutricional y sanitaria de la población.

Por otro lado, se ha demostrado que los adultos que consumen menos de dos raciones diarias de pan tienen un perfil calórico más desequilibrado, con un mayor aporte calórico por parte de los lípidos, y un menor aporte de energía procedente de los hidratos de carbono.

En cuanto a su aporte calórico, el último estudio de la Universidad Complutense de Madrid constata que, hay un mayor porcentaje de personas con sobrepeso en el grupo de adultos estudiados que habitualmente come menos pan (posiblemente debido a que las personas con sobrepeso estén restringiendo el consumo de este alimento) al considerar, de forma más frecuente, que el pan engorda. Este tipo de datos pone de relieve que existe un desconocimiento importante relativo a la cantidad diaria que se debe consumir de cereales y de pan, y de sus beneficios saludables.

Fuente: Pastry Revolution

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Los celíacos asturianos, en pie de guerra por el nuevo etiquetado de los productos

sábado, 6 de agosto de 2016 Comments off

«Muchas personas van a sufrir las consecuencias de comer más gluten del que se les está permitido», advierte el presidente de ACEPA

Un peligro para la salud. Así califica la Asociación Celíaca Principado de Asturias (ACEPA) al nuevo reglamento europeo que regula las menciones de «sin gluten» y «muy bajo en gluten» que ha entrado en vigor el pasado 20 de julio. Este nuevo reglamento determina que la declaración «sin gluten» solamente podrá utilizarse cuando los alimentos, tal como se venden al consumidor final, no contengan más de 20 ppm (partes por millón) de gluten. Por su parte, la declaración «muy bajo en gluten» solamente podrá utilizarse cuando alimentos que contengan trigo, centeno, cebada, avena o sus variedades híbridas, o que contengan uno o más ingredientes hechos a partir de estos cereales, que se hayan procesado específicamente para reducir su contenido de gluten, no contengan más de 100 ppm de gluten en el alimento tal como se vende al consumidor final.

Lo que cambia ahora con el nuevo reglamento son las nuevas declaraciones que acepta. «Adecuado para las personas con intolerancia al gluten», «Adecuado para celíacos», «Elaborado específicamente para personas con intolerancia al gluten», y «Elaborado específicamente para celíacos» serán las nuevas etiquetas de los alimentos en Europa. ¿Qué supone esta nueva clasificación?  Desde la Federación de Asociaciones de Celíacos de España señalan que esto es un problema para los que padecen esta enfermedad ya que solo aceptan alimentos con menos de 20 ppm de gluten. «Si una persona celíaca está desinformada o recién diagnosticada y adquiere un producto con la declaración «muy bajo en gluten» y «elaborado específicamente para celíacos» estaría transgrediendo la dieta y poniendo en peligro su salud».

Carlos Celorio, presidente de ACEPA, ha sido el que ha dado la voz de alarma una vez conocido el nuevo sistema de etiquetado. «Estamos ante un problema muy grave. La seguridad alimentaria es muy importante. Muchas personas van a sufrir las consecuencias de comer más gluten del que se les está permitido», señala Celorio. Una de las mayores preocupaciones de este colectivo es la desinformación por parte de los afectados y las consecuencias que pudiera acarrearles a largo plazo. «Hay celíacos a los que les afecta en mayor medida la ingesta de gluten y lo notarían desde el primer momento. El problema es la gente que de primeras no puede percibir esos efectos. A largo plazo eso podría desencadenar en enfermedades musculares, neurológicas, etc. Esto supone también un  mayor coste para la sanidad pública en medicamentos». El presidente de ACEPA recalca además que un 1% de la población asturiana ha sido diagnosticados con celiaquía, a lo que habría que sumar a las personas sensibles al gluten, que también estarían afectados por este nuevo reglamento.

Desde ACEPA piden a las autoridades retirar este nuevo etiquetado, ya sea a nivel nacional o a nivel europeo. Además, aseguran que este reglamento vulnera los derechos como consumidores de este colectivo. «Esto lesiona gravemente el derecho de los celíacos a tener una información veraz de los alimentos que consumen. Pedimos a las autoridades que velen por nuestros derechos como consumidores».  FACE ya ha tomado cartas en el asunto y ha transmitido su preocupación a varios europarlamentarios para que lo presenten al parlamento europeo. «Mientras que este problema no se resuelva, lo que necesitan las personas celíacas es información y conocer cuáles son los productos que son seguros para realizar una correcta dieta sin gluten»

Fuente: lavozdeasturias.es

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Carbohidratos simples Vs. Carbohidratos complejos

sábado, 16 de julio de 2016 Comments off

Tradicionalmente los carbohidratos se han clasificado según su composición química en simples y complejos, asumiendo que por el tamaño de sus moléculas los primeros se digieren y absorben rápido y los segundos lentamente. Esta suposición no siempre es correcta, lo que fue demostrado a principios de la década de los 80 por Jenkins, con sus investigaciones en pacientes diabéticos.

Junto a su grupo, introdujo el concepto de índice glicémico (IG) para clasificar los efectos reales sobre la glicemia de los alimentos ricos en carbohidrato y comprobó que, por ejemplo, los carbohidratos complejos como el pan y las papas tenían un IG similar al de la glucosa, con la consecuente respuesta sobre la insulínica.

En el estudio presentado por Norman MacMillan Escuela de Educación Física de la Universidad Católica de Valparaíso explica que gracias al desarrollo del índice glicémico (IG) se ha demostrado que no siempre se puede predecir la respuesta fisiológica de un carbohidrato por su composición química (simples o complejos) y a pesar que el IG de un alimento puede sufrir variaciones por factores como el contenido de otros nutrientes o el modo de preparación de la ración, se ha reconocido su utilidad clínica.

Se han publicado tablas con el índice glicémico (IG) de numerosos alimentos para su uso práctico, generalmente se dividen en alto IG  (pan, papas, cereales), moderado IG  (azúcar, bebidas de fantasía, frutas tropicales) y bajo IG (lácteos, legumbres, frutas mediterraneas). La asociación americana de diabetes (American Diabetic Association) ha establecido que las tablas de IG entregan un medio de identificar los alimentos con menor potencial de elevar la glicemia, recomendando su uso en diabéticos. Existe en la actualidad suficiente evidencia científica respecto al uso del IG en deportistas, lo que permite establecer recomendaciones nutricionales basadas en este parámetro que puedan ayudarlo a optimizar su rendimiento.

Los Carbohidratos Simples

Provenientes de los azúcares y de los azúcares agregados como por ejemplo el jarabe de maíz o la glucosa. Los Carbohidratos simples son los que debemos evitar para no tener sobrepeso. Debido a su simpleza, el cuerpo los digiere rápidamente, algunos ejemplos son: Dulces, Postres, Pasteles, Jugos concentrados, Refrescos, Arroz blanco, Pan y Pasta. La clave para diferenciar los carbohidratos simples es observando en la etiqueta el contenido de fibra y azúcar que contiene el producto.

Los Carbohidratos Complejos

Los Carbohidratos complejos están compuestos en su mayoría por fibra, que es más difícil de digerir para el cuerpo por lo que le hacen “pensar” que está lleno por más tiempo. La fibra da energía y las proteínas son alimentos básicos como por ejemplo: Nueces, Vegetales, Frijoles, Arroz de grano entero, Avena y el Maíz. Los carbohidratos complejos ayudan a reducir dramáticamente el riesgo de desarrollar problemas cardiovasculares.

Los almidones son uno de los tres tipos principales de hidratos de carbono. El cuerpo descompone los azúcares y los almidones en glucosa (azúcar en la sangre) para utilizarlos como energía. Los granos refinados, como los que se encuentran en los productos de panadería, el pan blanco, las galletas saladas y el arroz blanco también contienen almidones. Sin embargo, carecen de vitamina B y otros nutrientes importantes a menos que estén marcados como “fortalecidos”.

Parece ser que una de las características que determina la calidad nutricional del almidon es su digestibilidad, es decir, su capacidad de entregar más o menos la glucosa, de manera más o menos rápida, a medida que ocurre el proceso de digestión en el organismo. A su vez, esta digestibilidad parece estar influenciada fuertemente por las características microestructurales (estado físico) de los distintos tipos de almidones presentes en los alimentos. Debido a lo anterior, parece ser un tema crucial el comprender la relación entre la microestructura y la digestibilidad de los almidones, con el fin de controlar el aporte de la glucosa y la calidad nutricional de los productos amiláceos ofrecidos a los consumidores, lo que concuerda con el concepto de que la microestructura de los alimentos determina de manera importante la calidad nutricional de estos.

El desafío a futuro parece ser el desarrollar técnicas o procedimientos analíticos más adecuados, que entreguen resultados numéricos confiables (representativos y reproducibles) y se deben seguir realizando investigaciones tendientes a dilucidar mejor los efectos fisiológicos de distintos alimentos amiláceos, en función de sus características microestructurales, para lograr una mejor estandarización de procedimientos y términos que describen la respuesta fisiológica de dichos alimentos (IG, CG, u otros a desarrollar).

Fuente:  foodnewslatam.com

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Consumir cereales integrales reduce el riesgo de padecer enfermedades crónicas

sábado, 16 de julio de 2016 Comments off

Un meta-análisis publicado por la revista ‘British Medical Journal’ (BMJ) revela que un mayor consumo de cereales integrales reduce el riesgo de padecer enfermedades crónicas graves.

La investigación, liderada por científicos del Imperial College de Londres, analiza 45 estudios que relacionan una dieta basada en cereales con una mejora de la salud y un declive del riesgo de fallecer a causa de apoplejías, diabetes, cáncer y problemas respiratorios e infecciosos. Los expertos concluyen asimismo que tomar granos ricos en fibra, selenio, potasio y magnesio disminuye la probabilidad de contraer trastornos coronarios y cardiovasculares.

El director del proyecto, Dagfinn Aune, subrayó que estos resultados “revalidan” las recomendaciones de “aumentar el consumo de alimentos con cereales integrales para rebajar el riesgo de muerte prematura”.

Consumir 90 gramos de cereales integrales al día desciende en un 19% las probabilidades de padecer enfermedades coronarias

Los beneficios más evidentes los encontraron en personas que pasaron de no tomar estos granos a ingerir dos raciones diarias de 32 gramos o una ración de 60 gramos de productos como copos de trigo o pan.

Sin embargo, el descenso más notorio en las opciones de contraer estas dolencias se halló en los usuarios que tomaban hasta 7,5 raciones en un día, lo que equivale a 225 gramos.

En concreto, consumir 90 gramos de cereales integrales en una jornada normal de 24 horas desciende en un 19% las probabilidades de padecer enfermedades coronarias y en un 22% las cardiovasculares. La mortalidad relacionada con una apoplejía se reduce en un 14%; con cáncer, un 15%; con afecciones respiratorias, un 22%; infecciosas, un 26%; y con diabetes, un 51%.

Fuente: Agroinformación

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El pan y los cereales, alimentos básicos en la dieta para la diabetes

sábado, 16 de abril de 2016 Comments off

En España hay más de cinco millones de personas que padecen diabetes

El pasado 7 de abril se celebró el Día Mundial de la Salud y la Organización Mundial de la Salud (OMS) decidió dedicarlo a la diabetes, una enfermedad que afecta a 415 millones de personas en todo el mundo y que en España supera los 5 millones. Estas cifras aún adquieren mayor importancia si tenemos en cuenta los datos que aporta la Federación Internacional de la Diabetes (IDF) según los cuales, en 2040 se alcanzarán los 642 millones.

Esta enfermedad es muy prevalente en la población adulta española y, debido a la creciente obesidad infantil (el 26% de los niños y el 24% de las niñas tiene sobrepeso) también se ha convertido en un problema para este grupo de población. Por ello, desde “Pan Cada Día” trasladamos la importancia de que se debe prestar especial atención a los posibles tratamientos farmacológicos, a la práctica de ejercicio físico y a la dieta alimentaria.

Entre los aspectos más importantes que comprende el tratamiento nutricional para la diabetes habría que mencionar la ingesta calórica, la cantidad y tipo de nutrientes y el reparto de hidratos de carbono en las diferentes comidas para favorecer una dieta completa y equilibrada. En general, los expertos aconsejan restringir la grasa saturada y las grasas trans, aumentar el consumo de fibra y evitar dietas muy ricas en proteínas.

La importancia del pan y los cereales en la dieta de los diabéticos

Diversos estudios científicos ponen de manifiesto la importancia de un adecuado reparto de macronutrientes para los pacientesque sufran esta enfermedad. En concreto, la investigación “Diabetes mellitus: tratamiento dietético” (Socarrás Suárez, 2012) explica que el 55-60% de la energía total aportada con la dieta diaria debe provenir de los hidratos de carbono, de los cuales al menos el 66% deben ser de absorción lenta, como son los procedentes de cereales, vegetales y leguminosas, ya que estos carbohidratos no dan lugar a elevaciones bruscas de la glucemia después de su ingesta.

Respecto al pan, las recomendaciones nutricionales para el paciente diabético nunca excluyen a este alimento de la dieta. La American Diabetes Association sugiere que los pacientes diabéticos consuman alimentos de grano, eligiendo, en el caso del pan, el de grano entero que proporciona más vitaminas, minerales, fitoquímicos y fibra, y limitando los productos elaborados a base de harina refinada y, en especial, los que tienen azúcar añadido. De hecho, el estudio “Glycemic Index and Dietary Fiber and the Risk of Type 2 Diabetes” de Hodge y col. destaca que llevando a cabo una dieta rica en carbohidratos (en la que se cambie el pan blanco por pan de bajo índice glucémico) se podría reducir el riesgo de padecer diabetes tipo 2.

Debido a la iniciativa de la OMS de priorizar esta enfermedad en el Día Mundial de la Salud, desde “Pan Cada Día” queremos poner de manifiesto la importancia de seguir las directrices médicas, la práctica de ejercicio y seguir una dieta equilibrada ya que, en estos momentos, la composición dietética de la dieta de los pacientes diabéticos en España puede ser deficitaria en hidratos de carbono, debido a la incorrecta opinión de que el pan debe eliminarse de su dieta.

Fuente:  pancadadia.es

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¿Sabías todo sobre la vitamina B?

sábado, 6 de febrero de 2016 Comments off

Anabel Aragón, nutricionista de “El Bisturí”, ha llegado esta semana a la “B” de nuestro Abecedario, y se ha parado en la vitamina que contiene esta letra para hacer un recorrido por los beneficios que debes conocer sobre su ingesta diaria: vitamina B

Cuando alguien va al supermercado y lee detenidamente la composición descrita de determinados productos en su envase, se suele encontrar con la vitamina B.

Esta vitamina no es una independiente, sino que se trata de un complejo grupo formado por un total de 8. De este conjunto, las más habituales que nos solemos encontrar son la B1, la B2, la B12 o el ácido fólico.

granos

La responsable de Nutrición y Salud de Nestlé, Anabel Aragón, detalla que estas 8 vitaminas no guardan relación química entre sí pero generalmente suelen aparecer juntas en los mismos elementos llegando a trabajar en equipo y realizando funciones importantes en el metabolismo de las células.

La vitamina B puede favorecer al sistema nervioso, al inmunológico, a la piel e incluso a la tonificación muscular.

¿Donde está la vitamina B?

Hay que ingerir diariamente vitamina B porque “al ser hidrosolubles no se acumulan en nuestro cuerpo y además, al cocer determinados alimentos -dependiendo del tiempo y de la temperatura- también puede perderse”, explica Aragón.

Esta vitamina se puede localizar en un numeroso grupo de alimentos, sobre todo, en los cereales integrales, el arroz, la avena, el germen de trigo o en el pilar de la dieta mediterránea, las legumbres.

La nutricionista hace una distinción de alimentos en función a las vitaminas antes señaladas:

  • B1: Cereales, legumbres, levadura…
  • B2: Hígado, huevos, lácteos…
  • B12: En los alimentos de origen animal.
  • Ácido fólico: En vegetales de hoja verde como las espinacas o las acelgas.

La vitamina B, esencial en determinados casos

Según Anabel Aragón, “afortunadamente, ya no es muy habitual encontrarte a personas con deficiencia de vitamina B porque su presencia está en gran parte de alimentos”.

No obstante, hace especial hincapié en que los vegetarianos o veganos pueden contar con carencias de vitamina b12 y eso podría desembocar en “anemias megalobásticas“.

En el caso de aquellas mujeres que deseen quedarse embarazadas, la nutricionista recomienda que durante los tres meses previos a la concepción aumenten la ingesta de ácido fólico porque “nuestra salud y la de nuestros hijos depende de nuestra nutrición”. Este hábito puede evitar accidentes hemorrágicos o anomalías fetales como la espina bífida.

Asimismo, hay una serie de personas que pueden tener carencias de vitamina B, las que padecen trastornos intestinales como colitis ulcerosa o enfermedad de Chron o aquellos que han sido intervenidos quirúrgicamente en el intestino.

El aporte adecuado

Anabel Aragón subraya que no hay ningún secreto, tan sólo hay que seguir una dieta variada y equilibrada.

Sin embargo, hay situaciones especiales, como las detalladas en el apartado anterior que precisan de una suplementación extra mediante alimentos fortificados.

Si se opta por un mayor aporte de vitamina B siempre tiene que hacerse bajo la supervisión de un nutricionista o de un médico para que determine “qué alimentos hay que elegir para cumplir los requerimientos nutricionales”.

Fuente: EFE Salud

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